Descargar 68.61 Kb.


Página1/3
Fecha de conversión02.03.2019
Tamaño68.61 Kb.

Descargar 68.61 Kb.

Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe


  1   2   3

6.2. USO PRODUCTIVO DE LAS REMESAS EN MÉXICO, CENTROAMÉRICA Y LA REPÚBLICA DOMINICANA
– Experiencias recientes –
Por Federico Torres A.


  1. Introducción

En este trabajo se describen algunos de los instrumentos y medidas que se han utilizado recientemente para estimular el uso productivo de las remesas en cinco países en los que el autor ha trabajado sobre el tema en los últimos tres años: El Salvador, Guatemala, Honduras, México y República Dominicana. Estos cinco países concentran el 76% de los ingresos totales de remesas familiares de América Latina y muestran un gran dinamismo en ese renglón, con una tasa de crecimiento de 12.4% anual en promedio durante los últimos tres años.


México, Centroamérica y el Caribe conforman una de las regiones que más han sentido el impacto de la globalización del mercado de trabajo, sobre todo a consecuencia del rápido crecimiento de Estados Unidos, que lleva más de 10 años seguidos de crecimiento y que ha demandado gran cantidad de mano de obra de los países vecinos. No es de extrañar que en esta zona se estén ensayando nuevas medidas e instrumentos para potenciar el impacto de las remesas. Los migrantes mismos, a través de sus asociaciones en Estados Unidos y sus contrapartes locales en cada país, están pugnando por acciones más decisivas en la materia.
En los apartados que siguen se comentan primero, de manera muy resumida, algunos aspectos cuantitativos y conceptuales (apartados 2 al 4). Con ellos se pretende ilustrar el contexto en el que se ubican las distintas experiencias descritas. Se deja de lado el análisis de las implicaciones macroeconómicas de las remesas, que ha sido motivo de muchos estudios. Quienes se interesen por este tópico pueden acudir a muy diversas fuentes. 1 Nosotros creímos preferible aprovechar este foro para motivar una discusión sobre aspectos más concretos, que son materia de preocupación de los gobiernos (sobre todo de los gobiernos locales) y de los migrantes y sus organizaciones.
Así, en el apartado 5 se hace un breve recuento de la evolución reciente de estas organizaciones y en los apartados 6 al 8 se analizan diversos instrumentos relacionados con las remesas familiares, los ahorros de los migrantes y las remesas colectivas. En un apartado final se proponen algunas conclusiones.
2. Ingresos por remesas
Durante 1999, los migrantes de México, Centroamérica y la República Dominicana enviaron a sus países de origen más de 9.5 miles de millones de dólares en remesas, cifra 50% más alta que las exportaciones agropecuarias de esos países y equivalente a las dos terceras partes de sus ingresos por turismo.
Las cifras de remesas de cada país pueden verse en el cuadro 1. Las tendencias de la migración laboral en estas naciones han rebasado todas las expectativas. El crecimiento sostenido de la economía norteamericana por 10 años consecutivos y los altos diferenciales de salarios de esta economía con relación a sus vecinos, han exacerbado en los últimos años una tendencia que ya se delineaba claramente desde la pasada década.
Entre los cinco países concentran más de las tres cuartas partes de los ingresos totales de remesas de América Latina, proporción que tiende a aumentar. En algunos países como Honduras y República Dominicana, las tasas de crecimiento anuales de ese rubro se han situado por arriba del 15% en los últimos tres años. En El Salvador, la cifra de remesas per cápita ha llegado a situarse entre las más altas del mundo.
Aun si las tendencias actuales se moderan, es de esperarse que en los próximos 10 años ingresarán más de 120 mil millones de dólares en remesas a los países en cuestión.
3. Uso productivo de las remesas
Es un hecho que la mayor parte de los ingresos por remesas se destina al consumo y debido a esto muchas veces se desestima su impacto económico y social e incluso tiende a considerarse negativo. Este es uno de los puntos más controvertidos de la literatura sobre migraciones y remesas. Aquí sólo nos referiremos a ciertas cuestiones básicas que conviene tener presentes.
Primero, las cifras sobre el uso de las remesas familiares distan mucho de ser claras y contundentes. No hay un registro sistemático de ellas. En algunos países, las encuestas de ingreso y gasto de los hogares proporcionan referencias muy útiles para comparar la estructura del gasto entre los hogares receptores de remesas y los no receptores. Es interesante hacer notar que dicha comparación no arroja diferencias significativas.
En el cuadro 2 se dan estimaciones de la estructura del gasto familiar en los hogares que reciben remesas. Las estimaciones provienen de fuentes muy distintas. Las de México y República Dominicana, que son las más recientes y que se basan en una encuesta de carácter nacional, nos muestran como probable un rango de inversión de las remesas de entre 15% y 23%.
Si se toma la cifra más baja de dicho rango como representativa del conjunto de los cinco países, se obtiene un volumen global de inversión bastante significativo para 1999: alrededor de 1.4 miles de millones de dólares, cifra similar a la que destinaron a infraestructura social en ese mismo año los fondos de inversión social de los distintos países. 2
En México, el impacto de las remesas es más visible a escala local, ya que los flujos de dichos ingresos se concentran en regiones bien definidas de su territorio: las zonas rurales de 10 estados (de un total de 32) captan más de las dos terceras partes de los ingresos por remesas de este país.
Por uso productivo de las remesas se entiende, en general, aquel que va aparejado con el ahorro y la inversión, aunque a veces se extiende el concepto a otros gastos como los de educación y salud. Dentro del término inversión no debe pensarse solamente en la inversión orientada a la producción de bienes y servicios, sino en general en cualquier clase de inversión en activos fijos, trátese de infraestructura social y comunitaria, vivienda o activos de una empresa o negocio.
Claro está que a veces hay implícita una cierta jerarquía en las inversiones. Se considera que una inversión que sirve para fortalecer o mejorar la base económica de una comunidad, por ejemplo, en una presa, tiene mayor rango que una obra de ornato, como puede ser el embellecimiento de una plaza pública.
Cuando se habla mejorar el uso de las remesas normalmente se presupone que su impacto económico y social puede ser ampliado. Esto puede significar que aumente el porcentaje de las remesas destinado a inversión o que se mejore en forma sensible la calidad de la inversión o del gasto efectuado con ellas.
4. Diferentes tipos de remesas
Antes de analizar algunas de las medidas e instrumentos con los que se pretende lograr lo anterior, vale la pena analizar con más detenimiento qué diferentes tipos de envío de dinero del exterior se incluyen dentro del concepto de remesas o se asemejan a ellas.
En primer lugar tenemos las remesas familiares, que conforman el grueso de los ingresos consignados en el cuadro 1. Estas remesas son enviadas por los migrantes a sus familias para su sostenimiento. Cuando se usan para inversión, generalmente se destinan a:


  1. Mejoramiento de las condiciones de vivienda.




  1. Compras de terrenos.

C. Capital de trabajo y activos fijos de pequeños negocios familiares o pequeñas unidades agrícolas.


En segundo lugar, están los ahorros que los migrantes repatrian como inversiones, ya sea de tipo personal o empresarial. En estricto rigor, estos envíos no forman parte del concepto de remesas, pero por la forma como se realizan, es muy probable que en su mayoría se computen dentro de los volúmenes consignados en el cuadro 1. No se ha detectado ni información ni patrones claros en relación con estas inversiones, aunque en términos generales incluyen dos fórmulas principales:
A. Inversiones de tipo empresarial destinadas a negocios en la localidad o región de origen (sobresalen tiendas y restaurantes).
B. Inversiones personales, bajo la forma predominante de adquisiciones de casas o pequeñas propiedades agrícolas.
En tercer lugar, tenemos las remesas colectivas, que tienen su origen en las colectas que realizan los migrantes en Estados Unidos, a través de sus organizaciones, con el fin de patrocinar alguna acción o proyecto en sus localidades de origen. Se pueden distinguir tres destinos genéricos:


  1. Patrocinio de fiestas cívicas o religiosas.




  1. Obras comunitarias.

C. Proyectos de tipo empresarial.


Los usos más frecuentes son los dos primeros, aunque hay una clara tendencia a la concentración de esfuerzos y recursos en las obras comunitarias. Los proyectos del último tipo son menos frecuentes, pero en ciertas experiencias concretas de reciente inicio se encontraron varios ejemplos de ellos.
Cada uno de los diferentes tipos de envíos mencionados obedece a motivaciones diferentes que no han sido estudiadas a fondo y sobre las cuales no hay acuerdo unánime entre los investigadores. En general, los motivos económicos parecen predominar en las remesas familiares y el uso de los ahorros, mientras que las motivaciones detrás de las remesas colectivas están principalmente asociadas a cuestiones de status y prestigio. Sin embargo, no hay un perfil completamente claro en ningún caso.


  1. Las asociaciones de migrantes

Uno de los fenómenos que más ha influido recientemente en la visión del uso productivo de las remesas es el surgimiento y desarrollo de las organizaciones de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos. Estas organizaciones no son nuevas. Hay muchas que datan de los cincuenta y los sesenta, aunque la mayoría de las actualmente existentes tiene una edad menor a 20 años. En sus inicios, las organizaciones tradicionales operaron como grupos informales o como clubes sociales o deportivos.


Fue en la década de los noventa cuando las asociaciones de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos cobraron auge, en parte debido al rápido crecimiento de las corrientes migratorias en esos años, pero sobre todo como respuesta al endurecimiento de las leyes migratorias de ese país. “En el decenio de los noventa los diferentes tipos de asociaciones se renovaron y multiplicaron, buscando muchas de ellas obtener su personalidad jurídica de acuerdo con las leyes estatales de los Estados Unidos... La tendencia a organizarse sobre bases más técnicas y permanentes tuvo un auge sin precedentes. Hasta el presente la mayoría de las nuevas agrupaciones ha estado más bien orientada hacia la defensa de los derechos humanos de sus miembros o a darles asesoría y apoyo para regularizar su situación migratoria, pero se multiplican los ejemplos de organizaciones que están tratando de desarrollar actividades asistenciales o comunitarias, o de reorientarse en esta dirección”. 3
Nadie conoce el número total de organizaciones de migrantes latinoamericanos que hay en Estados Unidos. Las de los países a los que se refiere esta ponencia se cuentan por cientos. Tan sólo en el caso de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores tenía registradas, en su último directorio sobre el tema, a diciembre de 1998, 446 asociaciones de ese tipo, esparcidas por todo el territorio estadounidense.4 Un estudio reciente de la CEPAL consigna una estimación de más de 300 asociaciones de guatemaltecos en Estados Unidos. 5
El patrón predominante de organización detectado, aunque no el único, es por comunidades específicas de origen. Así, por ejemplo, en el caso de Guatemala encontramos una fraternidad de Coatepeque o una asociación retalteca, ambas en Los Ángeles, o las asociaciones de Chinameca y de Chirilagua, en Washington, representando a estas comunidades salvadoreñas, o diversas agrupaciones de La Ceiba, Honduras, en Nueva Orleans y así sucesivamente.
Desde luego, hay también asociaciones de cobertura nacional o regional y organizaciones de segundo piso, como el caso de GUIA de Guatemala, que opera en varias ciudades de Estados Unidos, o como la Asociación de Comunidades Salvadoreñas, con características similares.
En algunas regiones de larga tradición migratoria, hay ejemplos verdaderamente destacados de redes organizativas, como es el caso de los clubes zacatecanos en México, de los cuales hay más de 100 en diversas ciudades de Estados Unidos, agrupados en federaciones como la del Sur de California y en una Confederación de Clubes de Zacatecanos, como organización de tercer nivel. 6
Pese a que los núcleos y las organizaciones de migrantes en Estados Unidos se han convertido en una de las fuerzas económicas, sociales y políticas más importantes de la sociedad civil latinoamericana, no hay un conocimiento apropiado y actualizado de su alcance y diversidad. Su rápido dinamismo ha rebasado los intentos aislados y ocasionales por estudiarlos.
En la misma circunstancia están otros fenómenos no menos importantes a que han dado lugar las corrientes migratorias latinoamericanas en aquel país. Por ejemplo, existe ya una gran red de negocios en rápida expansión, propiedad de pequeños y medianos inversionistas de origen latinoamericano. En Nueva York, por ejemplo, hay cientos de negocios de empresarios dominicanos, mexicanos y salvadoreños, especialmente en las áreas de la ciudad con predominio de población hispana. Muchos de esos empresarios han comenzado a buscar oportunidades de inversión en sus países de origen.
Otro fenómeno que no se ha analizado a fondo es el desarrollo, en diversas ciudades de Estados Unidos, de un gran mercado para diversos productos latinoamericanos, sobre todo para ciertas comidas y alimentos típicos de tipo industrial o casero, como quesos, galletas, dulces, etc. Alrededor de este mercado se han establecido importantes cadenas de negocios y de introductores, con repercusiones importantes en la economía de los países de origen de los productos.
Como se verá enseguida, los intentos por canalizar las remesas a usos más productivos no han estado ajenos a todos estos desarrollos y a las diversas corrientes de divisas que representan. El tema ya no se ve exclusivamente desde la óptica de las remesas familiares ni la atención se centra sólo, como antes, en las familias receptoras de las divisas en los países de origen.


  1. Remesas familiares

Las remesas familiares siguen siendo los envíos más importantes de entre todos los mencionados y al mismo tiempo los que han resultado más impenetrables a las políticas e instrumentos de los gobiernos locales y nacionales. Se han hecho diversos intentos en México y El Salvador por aumentar su captación y por canalizarlas en mayor medida al ahorro y la inversión, pero los resultados han sido siempre desalentadores. Sin embargo, los intentos continúan, como se comenta a continuación.




  1. Fondos de inversión locales. En México, recientemente, algunos gobiernos estatales han revivido ciertas iniciativas e instrumentos que han sido utilizados en el pasado en otros países con resultados desiguales. Los casos de Jalisco (FIDERAZA) y San Luis Potosí (Fondo de Apoyo a Comunidades) son los que han llamado más la atención por su forma de financiamiento, basada en aportaciones de los intermediarios financieros.

En ambos casos la idea básica es la misma: los bancos o agencias intermediarias aportan al fondo un pequeño porcentaje de sus utilidades por el envío de remesas operado dentro de cada estado. Con dicho fondo se financian dos tipos de proyectos: obras de infraestructura social en municipios expulsores de migrantes y proyectos productivos viables que coadyuven a detener la emigración. 7


Las reglas para el manejo y supervisión del fondo se fijan en consulta con los clubes de migrantes y estos organismos participan activamente en el proceso de otorgamiento de los créditos. Los gobiernos estatales hacen aportaciones adicionales al fondo o brindan apoyos complementarios de asistencia técnica para la integración de los expedientes técnicos de los proyectos o para facilitar la gestión de éstos.
No se dispone todavía de una evaluación sistemática de los resultados de la operación de los mencionados fondos, pero al parecer las solicitudes para el financiamiento de proyectos no han sido muy numerosas y no está claro si los créditos otorgados han resultado eficaces para movilizar una mayor proporción de remesas familiares en torno a los proyectos realizados.


  1. Utilización de remesas familiares en programas de tipo general. En México se ha encontrado que en ciertas zonas rurales de alta migración, las remesas familiares se utilizan como fondos de contrapartida para acceder a ciertos beneficios de programas de fomento agropecuario y rural, como los de la Alianza para el Campo. Así, en algunos estados se ha comprobado que hasta una cuarta parte de las compras de tractores, ganado y otros activos se financia preponderantemente con dichos ingresos. A quienes disponen de remesas les es más fácil cumplir con las reglas de operación de los respectivos programas, que por lo general exigen que los beneficiarios muestren las facturas de compra para recibir el subsidio gubernamental.

En la República Dominicana hay también indicios de que diversos programas e instrumentos dirigidos a microempresarios así como al fomento de pequeñas obras comunitarias, cuentan con una gran demanda por parte de las familias receptoras de remesas. 8


Las evidencias anteriores han llevado a las agencias gubernamentales a plantearse la realización de esfuerzos paralelos de promoción de sus programas: en ciertas zonas del país a la par que entre los migrantes residentes en Estados Unidos, utilizando como pivote a sus organizaciones. En el caso de los programas de Alianza para el Campo en México ya se han llevado a cabo algunas acciones en ese sentido.
Uno de los rasgos interesantes de las nuevas experiencias relacionadas con las remesas familiares es que ya no se basan exclusivamente en la acción sobre los receptores de las mismas sino que han incorporado la visión y la problemática de los propios emisores al diseño de los nuevos instrumentos. Ahora los migrantes, por sí solos o a través de sus clubes, participan de una forma u otra en la fijación de las reglas del juego, ya sea para el manejo o la supervisión de los fondos,o para la promoción de los programas o para la realización de los proyectos mismos.
Lo anterior es un cambio trascendente, que habla por sí solo de la actual proyección de los migrantes como fuerza económica y política. Esto se ve más claramente en las experiencias que se comentan a continuación.


  1. Ahorros de los migrantes

Bajo este rubro clasificamos los intentos por estimular un uso más productivo de los ahorros que acumulan los migrantes en Estados Unidos, ya sea como resultado de su buen éxito como empresarios en ese país o después de toda una vida de trabajo. En el primer caso, normalmente se promueven oportunidades de nuevos negocios en el país de origen. En el segundo, las motivaciones a las que se apela están más bien ligadas al retiro o al retorno definitivo a la patria.



A. Inversiones empresariales. Como se mencionó anteriormente, en numerosas ciudades de Estados Unidos se ha desarrollado una clase empresarial latinoamericana y un mercado para diversos productos de los países de origen de los migrantes de la región. El intercambio económico que estos desarrollos propician no ha sido cuantificado, pero los gobiernos de varios países han reconocido su importancia y han hecho esfuerzos por impulsarlo.
Hace casi tres años, el gobierno de El Salvador puso en marcha un programa innovador en este sentido, orientado a generar oportunidades de inversión a través de intercambios de información y experiencias entre los inversionistas salvadoreños residentes en territorio nacional y aquellos avecindados en los Estados Unidos. A través de estos intercambios, los residentes en el exterior podían conocer las oportunidades de negocios que se iban abriendo en su patria de origen y los inversionistas radicados en El Salvador podían aprender sobre el potencial de demanda y de negocios que representa la comunidad paisana en los Estados Unidos.
El programa, a cargo del Ministerio de Economía, completó una primera etapa piloto en Nueva York y tuvo como uno de sus ejes de acción a las organizaciones de migrantes salvadoreños en esa ciudad. Las acciones emprendidas fueron muy bien recibidas en ambos países y las perspectivas de acción futura parecían halagüeñas.
A principios del año pasado se puso en marcha un programa similar (el PROGUAT) por parte del gobierno de Guatemala. Dicho programa “está vinculado estrechamente a la ventanilla única de exportaciones y persigue promover contactos con guatemaltecos del exterior para la inversión en el país, vincularlos con empresarios nacionales para estimular el incremento del comercio y la inversión en ambas vías. Su análisis se basa en la consideración de que los emigrantes constituyen un enorme mercado para productos guatemaltecos con destino a los Estados Unidos, y en que existe el potencial para que guatemaltecos radicados en ese país puedan ser distribuidores de esos productos. No debe olvidarse que el 70% de las exportaciones guatemaltecas de productos no tradicionales se envía hacia los Estados Unidos”. 9
B. Inversiones personales. En este ámbito, la mayor parte de los intentos tanto antiguos como recientes se ha dirigido a promover entre los migrantes compras a plazo de viviendas en sus países de origen, basándose en la motivación que guardan de regresar a la patria. Las promociones en su mayoría han estado a cargo de empresas privadas, bajo el esquema de préstamos hipotecarios a plazos más cortos de los que privan normalmente en los mercados. No se dispone de un seguimiento sistemático de los resultados de estos programas, pero al parecer no han tenido la demanda que se esperaba.
En la República Dominicana, el Instituto de Vivienda puso en marcha un programa gubernamental mediante el cual se les ofrece a los residentes dominicanos en el exterior la posibilidad de comprar una vivienda a plazos en territorio nacional. Dicho programa apenas está en su primera etapa, con 500 viviendas, que se han promovido principalmente entre los dominicanos que radican en Nueva York.
En este ámbito también se están explorando otras posibilidades como las de incorporar a los migrantes a los esquemas de pensiones o de seguro social voluntario de los países de origen.
8. Remesas colectivas o comunitarias

.

En materia de remesas colectivas se ha registrado mucho mayor número y variedad de iniciativas que en los anteriores rubros de ingresos que hemos examinado. Aunque no se dispone de una estimación sobre el monto global de dichas remesas, es indudable que han aumentado rápidamente en los últimos años, según se desprende de diversas evidencias aisladas que han podido documentarse.


Pero independientemente de su monto, las remesas colectivas conforman un recurso de calidad, muy maleable, que por lo regular está etiquetado para inversión y que ostenta una representatividad comunitaria y un carácter participativo, características ambas difíciles de encontrar en otro tipo de aportaciones. Por eso no es de extrañar que los gobiernos tanto nacionales como locales, especialmente estos últimos, hayan centrado su atención en ellas en los años recientes y hayan propiciado programas en los que los recursos y las iniciativas de las asociaciones de migrantes se complementan con recursos del erario público.
Antes de poner ejemplos de algunos de los programas más destacados de este tipo, debe comentarse que las iniciativas autónomas de los clubes de migrantes siguen multiplicándose en todos los países de América Latina. Un estudio reciente de CEPAL provee abundantes ejemplos de dichas iniciativas en los países centroamericanos. 10 En México se cuenta también con múltiples casos documentados. El patrocinio de fiestas cívicas y religiosas sigue siendo un empeño frecuente de las asociaciones de residentes en Estados Unidos, pero hay una marcada tendencia a canalizar cada vez más las colectas hacia obras comunitarias.



  1. El Programa 3 x 1 de Zacatecas. El financiamiento de este programa se basa en el principio de que por cada dólar aportado por los clubes zacatecanos, los tres distintos niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) contribuyen con otro dólar, con lo cual se crea un fondo para inversiones comunitarias y de infraestructura en las localidades de origen de los clubes. Las decisiones de inversión se toman conjuntamente con los representantes de las asociaciones de migrantes y la ejecución del proyecto es coordinada o al menos supervisada por ellos.

Durante 1999 el Programa 3 x 1 contó con aportaciones por cerca de 1.3 millones de dólares de los clubes zacatecanos y realizó inversiones por más de 5 millones de dólares. 11 Entre los proyectos financiados predominan los de pavimentación de calles y caminos y los de abastecimiento de agua potable y electricidad. Sólo por excepción se han apoyado proyectos productivos.


El programa lleva ya en operación más de siete años y se ha convertido en una especie de paradigma en México, por su organización y sus resultados. Ha sido imitado por otros gobiernos locales de este país, con resultados desiguales. En fechas recientes, los clubes de migrantes han planteado la necesidad de que el programa evolucione para que se puedan apoyar proyectos que generen empleos e ingresos de carácter permanente en las diversas localidades.


  1. Programa para el establecimiento de maquiladoras en Guanajuato. Este programa se orientó desde un principio a la promoción de proyectos productivos. Si bien conservó ciertos objetivos sociales como la creación de empleos, los proyectos apoyados tienen un enfoque empresarial más claro.

El programa se ha promovido a través de las Casas Guanajuato, que son organizaciones sin fines de lucro, establecidas en Estados Unidos bajo el auspicio conjunto de los clubes de migrantes guanajuatenses en ese país y el gobierno de Guanajuato. Hasta mayo de este año, se habían establecido 17 Casas Guanajuato en igual número de ciudades estadounidenses. 12


Para el establecimiento de las maquiladoras en sus localidades de origen, los migrantes aportan 60 mil dólares y el gobierno estatal concede un crédito por otros 60 mil dólares. Con el total se establece una empresa administrada por el respectivo club. El gobierno estatal canaliza también otros apoyos para capacitación y asistencia técnica.
El programa comenzó en 1996 con una promoción para el establecimiento de diez maquiladoras. Hasta ahora se han establecido seis en cinco distintos municipios con alta tasa de emigración internacional. Aún no se dispone de elementos para evaluar en forma cabal los resultados de estas empresas, pero la mayoría parece haber superado los problemas de arranque.
9. Conclusiones


  1. Amplia variedad de iniciativas. Una primera conclusión que se impone es que hay en la actualidad una amplia variedad de iniciativas para canalizar las remesas o similares a un uso más productivo. La atención no está centrada, como en el pasado, solamente en las remesas familiares y en los receptores de este tipo de ingresos, sino también en otras corrientes de divisas y en otros actores e instituciones.




  1. Predominio de las iniciativas locales. La variedad a que nos referimos obedece, en gran medida, al hecho de que, en su mayoría, las iniciativas tienen su origen en los gobiernos o los grupos locales, por contraste con la situación que privaba anteriormente, en la que se pensaba de manera preponderante en medidas o instrumentos de alcance nacional. Las remesas han cobrado mayor proyección e importancia como instrumentos del desarrollo local y regional. Es en este ámbito en donde se prevé que incrementen rápidamente su influencia e impacto.




  1. Papel estratégico de las asociaciones de migrantes. En todas las vertientes de acción que hemos examinado están presentes de una manera u otra los clubes de migrantes, ya sea como actores principales, como focos de donde irradian ciertas decisiones locales o como fuentes de información y consulta. Los clubes son una de las pocas fuerzas organizadas de la sociedad civil que tienen poder de convocatoria y recursos para asumir un claro liderazgo en ciertas iniciativas de desarrollo comunitario o regional, con o sin el apoyo de los gobiernos locales.




  1. Dificultades para movilizar las remesas familiares. En el campo de las remesas familiares no se ha logrado desarrollar instrumentos eficientes y atractivos para los migrantes y sus familias. El avance tampoco es claro en la movilización de los ahorros personales de los migrantes. Es en estas vertientes en donde se tiene que desplegar el mayor esfuerzo por encontrar los instrumentos y estímulos apropiados, pero la búsqueda debe hacerse conjuntamente con los emisores de las remesas y sus asociaciones, apoyando sus iniciativas y potenciando sus habilidades y recursos. En principio, la vía que se ve como más promisoria es la del fortalecimiento y perfeccionamiento de programas generales para micro y pequeñas empresas, adoptando, al mismo tiempo, medidas especiales de promoción o difusión de dichos programas entre los emisores y los receptores de las remesas.




  1. Avances en otras vertientes. En las vertientes relacionadas con las remesas colectivas y con las inversiones empresariales de los migrantes se registran avances y resultados más claros. Sin embargo, en el caso de las remesas colectivas, la escala de los proyectos todavía es reducida y su impacto económico limitado. Es necesario el diseño de nuevos instrumentos y estímulos que permitan superar estos escollos.




  1. Retos técnicos, financieros y de organización. Los gobiernos locales y las organizaciones de migrantes no han dedicado recursos suficientes a mejorar el diseño de sus instrumentos y analizar a fondo sus requerimientos técnicos, financieros y de organización. Esta es una de las razones por las que no se han podido utilizar de manera adecuada las instituciones e instrumentos orientados a las remesas colectivas para movilizar también las remesas familiares La acción en esta materia tendría efectos positivos inmediatos.




  1. Falta de programas integrales. Pese a la creciente importancia económica y social de las remesas, a su claro impacto regional y a la multiplicación de las iniciativas locales para impulsar su uso productivo, ningún país ha intentado adoptar una estrategia integral para apoyar los nuevos desarrollos, potenciarlos y difundirlos. Ni siquiera se ha auspiciado un estudio amplio que permita sentar las bases de un programa de tal naturaleza, a través del análisis comparativo de las diferentes prácticas que coexisten en la actualidad y sus bases económicas e institucionales.




  1. Agenda mínima para los próximos años. Una política o programa integral en materia de remesas reclama un esfuerzo de alcance nacional, pero bajo un esquema descentralizado de operación y de toma de decisiones. Este esquema debe permitir alentar las iniciativas locales mediante apoyos y estímulos a las mejores prácticas y al desarrollo de proyectos piloto que permitan reproducirlas a escala más amplia. La asistencia técnica para mejorar el diseño de instrumentos a nivel regional debe ser un componente prioritario del esquema. Éste debe también propiciar el fortalecimiento institucional de las asociaciones de migrantes y sus contrapartes locales o como mínimo promover el intercambio de información y experiencias entre ellas. Por último, debe propugnar por el mejoramiento de las regulaciones financieras más apropiadas para facilitar y abaratar los envíos de remesas y su captación por el sistema bancario nacional.




  1. Los países a los que se refiere este trabajo, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y República Dominicana, reúnen en la actualidad condiciones propicias para instrumentar una estrategia de tal naturaleza y obtendrían enormes beneficios de su aplicación. En estos países hay perspectivas de un crecimiento importante de las remesas en los próximos años y todos cuentan con fuertes y bien organizadas asociaciones de migrantes que están impulsando proyectos de desarrollo local en sus regiones de origen. En todos hay también diversos programas e instrumentos que pueden servir de base para potenciar las iniciativas de desarrollo local, mediante adaptaciones innovadoras, que permitan movilizar todo tipo de remesas.




  1   2   3

Similar:

Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconMéxico está en su mayor nivel de dependencia de remesas no vista desde 2006: Bancomer
Son receptores de remesas millones de hogares en México, por ciento del total
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconLa migración y las remesas se han constituido en
México en enero 12 y 13 de 2004, los jefes de Estado y de Gobierno firmaron la declaración de Nuevo León, en donde reflejaron su...
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconCentroamérica tabla de Contenido
Centroamérica, que agrupa siete pequeños países, es una región pequeña en relación a otras de alc. Estos siete países no alcanzan...
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconGrupo México y Siemens impulsan minería inteligente en México
Digital Factory, Process Industries and Drives de Siemens México y Centroamérica, Iván Pelayo
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconNoticias migracion frontera sur de mexico
Centroamérica y México. Nunca ha habido una Cumbre mundial sobre la migración, y es necesario plantear la ciudadanía universal
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconPlan integrado de remesas
El plan de remesas departamental se crea con la necesidad de identificar a los migrantes en el exterior y el patrón de gasto de sus...
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconMéxico Taxco Acapulco Mérida – Caribe- 18 días- noches dia colombia / ciudad de mexico
...
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconCentroamérica aún muy lejos de la integración aduanera
Guatemala (PL).– La falta de mecanismos de armonización de aranceles y las barreras impuestas por los registros sanitarios se erigen...
Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconLa recolección de la naturaleza como trabajo productivo no asalariado de las familias campesinas en una provincia semidesértica de México

Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe iconMéxico 2018 La Responsabilidad del Porvenir México: América Latina, la Frontera Sur y Centroamérica
El presente artículo, aborda tres temas principales: el primero, basado en una descripción sucinta de la economía de América Latina...

Página principal
Contactos

    Página principal



Uso productivo de las remesas en méxico, centroamérica y el caribe

Descargar 68.61 Kb.