• PRIMERA PARTE

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    Plan general de contabilidad pública indic e


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    Verificabilidad. La información contenida en las cuentas anuales debe ser susceptible de control y revisión. Tanto uno como otra pueden tener un carácter interno o externo.

    La verificabilidad interna depende esencialmente de las normas de control interno que regulen las diferentes operaciones que desarrolla la entidad pública y el propio sistema de procesamiento de la información contable.

    La verificabilidad externa representa la propiedad que tiene la información de ser sometida a comprobación a través de pruebas pertinentes fuera del sistema de procesamiento. Representa una garantía necesaria para los destinatarios de la información respecto del cumplimiento de los requisitos que deben exigírsele, de la correcta aplicación y del cumplimiento de la normativa aplicable. La garantía es máxima cuando la revisión es realizada por órganos de control externos al sujeto público.

    IV. ESTRUCTURA DEL PLAN

    9. El presente Plan se estructura en las siguientes partes:



    • Principios contables públicos.

    • Cuadro de cuentas.

    • Definiciones y relaciones contables.

    • Cuentas anuales.

    • Normas de valoración.

    Además, se adjunta como anexo un glosario de términos que define aquéllos más significativos utilizados a lo largo del texto.

    La primera parte, recoge el conjunto de principios enunciados en el documento “Principios contables públicos” cuya aplicación conduce a que las cuentas anuales expresen la “imagen fiel” del patrimonio, de la situación financiera, de la ejecución del Presupuesto y de los resultados del sujeto contable. El concepto de imagen fiel tiene su origen en el Reino Unido, constituyendo su aportación más importante a la Cuarta Directriz.

    Se ha hecho ya breve referencia a la noción de imagen fiel al tratar los antecedentes del presente Plan, cabe añadir que se trata de un concepto que se ha consagrado hasta sus últimas consecuencias, de tal forma que en el ámbito empresarial queda incluso por encima de disposiciones legales o exigencias jurídicas en materia de contabilidad. No se puede actualmente afirmar lo mismo en el ámbito de la contabilidad pública, a cuyos sujetos contables obligan determinadas disposiciones por encima de cualquier concepto, no obstante, sería deseable que en aquellos casos excepcionales en que una disposición en materia de contabilidad fuera incompatible con la imagen fiel que deben mostrar las cuentas anuales, tal norma fuera modificada para cumplir el objetivo de imagen fiel indicado.

    10. La segunda parte del Plan General de Contabilidad Pública, contiene el cuadro de cuentas, que, como el anterior, mantiene la clasificación decimal. Las cuentas se integran en 8 grupos. Los grupos 1 a 5 contienen las cuentas de balance, los grupos 6 y 7 las de gestión y demás componentes del resultado, y el grupo 0 las cuentas de control presupuestario.

    El P.G.C.P., extiende su ámbito de aplicación a entes de diversa índole, sin perjuicio de las necesarias adaptaciones del mismo. Con este motivo figuran marcados con asterisco y en cursiva los subgrupos y cuentas de primer y segundo orden cuya utilización se produce únicamente en el subsector Estado. Éste es el caso del subgrupo 16 “Moneda metálica emitida”, el de las cuentas relativas a “Inversiones militares”, que aparecen dentro del grupo 2 en los subgrupos correspondientes de inmovilizado y, también el de la subcuenta 2295 “Metales preciosos”.

    Por otra parte, existe un desarrollo especial de las cuentas 400 “Acreedores por obligaciones reconocidas. Presupuesto de gastos corriente”, 401 “Acreedores por obligaciones reconocidas. Presupuestos de gastos cerrados” y 412 “Acreedores por obligaciones reconocidas. Anticipos de tesorería”, así como la cuenta 557 “Cuentas de enlace” con su correspondiente desarrollo, aplicable a aquellos sujetos cuya estructura sea descentralizada, y su contabilidad se organice a través de oficinas descentralizadas. Los desarrollos a que se ha hecho referencia así como la cuenta mencionada figuran en el presente Plan con letra cursiva.

    Por otro lado, aparecen en el cuadro de cuentas algunos espacios en blanco o huecos correspondientes a cuentas que no se han hecho figurar en el mismo, por ser su utilización muy poco probable; no obstante, el espacio que les corresponde ha quedado reservado manteniendo así la posibilidad de utilizarlas.

    Esta situación se da, por ejemplo, en el subgrupo 12 “Resultados pendientes de aplicación”, para la cuenta que reflejase las aportaciones recibidas para compensación de pérdidas acumuladas, y en el subgrupo 19 “Situaciones transitorias de financiación”, que figura sin desarrollar, conservando abierta la posibilidad de utilizar ciertas cuentas para registrar la emisión y suscripción de empréstitos y otras emisiones análogas mientras estén los valores en período de suscripción, caso de que el sujeto contable lo considerara conveniente. Similar razonamiento se ha utilizado respecto del subgrupo 29 “Provisiones de inmovilizado”.

    Por último, quedan sin ocupar en los subgrupos que en el Plan General de Contabilidad para la empresa contemplan las operaciones intersocietarias, a excepción del subgrupo 16 “Moneda metálica emitida” de exclusiva aplicación por el subsector Estado. Esto se debe a la previsión de un futuro desarrollo del Plan, que a partir del análisis de operaciones entre entidades vinculadas, recoja la información correspondiente a las mismas.

    Se ha de señalar también que la clasificación de plazos de las operaciones, es la introducida por el Plan para la empresa, que distingue entre corto y largo plazo, según se trate de operaciones hasta doce meses o por período superior a éste, tomando como referencia al menos la fecha de cierre del período. Este hecho queda, por tanto, reflejado en las cuentas del Plan representativas de créditos y débitos de la entidad, así como en las cuentas anuales en que éstos deban aparecer.

    11. La tercera parte comprende las definiciones y relaciones contables de los grupos, subgrupos y cuentas del Plan. Las relaciones contables definen los motivos más comunes de cargo y abono de las cuentas, sin agotar todas las posibilidades que los mismos admiten. Por ello, la contabilización de operaciones que no esté particularmente recogida, se efectuará realizando el asiento o asientos que procedan, utilizando los criterios establecidos con carácter general.

    12. La cuarta parte se refiere a las cuentas anuales, resultado del desarrollo contable del ejercicio, que constituyen el instrumento transmisor de la información contable a los distintos usuarios.

    Las cuentas anuales comprenden:


    • el Balance,

    • la Cuenta del resultado económico patrimonial,

    • el Estado de liquidación del Presupuesto y

    • la Memoria.

    El Balance presenta la posición de un patrimonio referida al cierre del ejercicio, estructurándose a través de dos masas, activo y pasivo, desarrolladas cada una de ellas en agrupaciones que representan elementos patrimoniales homogéneos:

    • El activo recoge los bienes y derechos, así como los posibles gastos diferidos.

    • El pasivo recoge las obligaciones y los fondos propios.

    La Cuenta del resultado económico patrimonial presenta este resultado, es decir, el ahorro o desahorro, referido a un ejercicio, estructurándose en dos corrientes, positiva y negativa, desarrollada cada una de ellas en función de la naturaleza económica de la operación, y recogiendo:

    • La positiva, los ingresos y beneficios.

    • La negativa, los gastos y pérdidas.

    En el presente Plan se presentan dos modelos de Cuenta del resultado económico patrimonial, uno para entes administrativos y otro para entes que realicen operaciones de carácter industrial o comercial.

    El Estado de liquidación del Presupuesto presenta, con la debida separación, la liquidación del Presupuesto de gastos, la liquidación del Presupuesto de ingresos, el resultado de operaciones comerciales (para entidades cuya normativa presupuestaria así lo exija) y el resultado presupuestario.

    La liquidación del Presupuesto de gastos contiene información relativa a los créditos totales, distinguiendo entre iniciales, modificaciones y definitivos, los créditos comprometidos, las obligaciones reconocidas netas, los remanentes de crédito, los pagos realizados y las obligaciones reconocidas en el ejercicio y pendientes de pago al finalizar el mismo. La liquidación del Presupuesto de ingresos refleja los importes referentes a las previsiones definitivas, distinguiendo entre previsiones iniciales, modificaciones y definitivas, los derechos reconocidos netos, la recaudación neta, los derechos cancelados y los derechos reconocidos en el ejercicio pendientes de cobro al finalizar el mismo.

    El resultado de operaciones comerciales recoge los importes estimados y realizados de la variación de existencias, de las compras y ventas netas, de la variación de la provisión de existencias, de los gastos e ingresos comerciales netos y del propio resultado de operaciones comerciales, positivo o negativo.

    El resultado presupuestario se recoge en un estado que presenta un conjunto de magnitudes definidas en el documento “Información económico financiera pública”:


    • El resultado presupuestario del ejercicio.

    • La variación neta de pasivos financieros.

    • El saldo presupuestario del ejercicio.

    • El superávit o déficit de financiación del ejercicio.

    Por su parte, la memoria completa, amplia y comenta la información contenida en el Balance, la Cuenta del resultado económico patrimonial y el Estado de liquidación del Presupuesto. La memoria recoge la información mínima a cumplimentar, debiendo tenerse en cuenta en su elaboración el principio de importancia relativa, incorporándose sólamente la información relevante; no obstante, se puede y debe añadir la información no contemplada que sea necesaria para reflejar la imagen fiel.

    La memoria se estructura en 10 puntos, siendo la mayoría desarrollo e información adicional de partidas del resto de cuentas anuales. El resto hace referencia a información no contenida en otras cuentas anuales aunque se derive de las mismas. A título de ejemplo se puede citar la información relativa al remanente de tesorería, que se contiene en un estado adicional, o el denominado “cuadro de financiación”, concebido como una descripción de la financiación básica que ha entrado y de su inversión o empleo, así como su incidencia en las variaciones del circulante, tratándose en definitiva de un estado de origen y aplicación de fondos.

    Por último, hay que destacar que se han incluido puntos relativos a información que no se deduce directamente de la contabilidad, pero relevante respecto a la situación económico  financiera del sujeto contable.

    13. La quinta parte contiene las normas de valoración, que constituyen un desarrollo de los principios contables a los que se refiere la primera parte del Plan, conteniendo los criterios y reglas de aplicación a operaciones o hechos económicos, así como a diversos elementos patrimoniales.

    En esta parte se desarrolla fundamentalmente el “principio de precio de adquisición”, estudiando cuáles son sus componentes para cada una de las rúbricas más relevantes del Balance y enunciando normas particulares partida a partida en el caso de algunas rúbricas. Por otra parte, se concreta la aplicación del “principio de prudencia” en una de sus acepciones a través de las correcciones valorativas de determinadas partidas del Balance.

    Por último se define qué se consideran principios de contabilidad generalmente aceptados, añadiendo a los que se recogen en el presente Plan o a los que puedan recogerse en posibles adaptaciones al mismo, los pronunciamientos elaborados por la Comisión de Principios y Normas Contables Públicas.

    V. CONTENIDO Y CARACTERÍSTICAS

    14. En este punto se plantea un análisis de las peculiaridades y novedades más significativas que presenta el Plan, para lo cual se ha procedido a estudiar de forma ordenada cada uno de los grupos de cuentas de que consta, comparándose su contenido con el que presentaba el antiguo P.G.C.P. y con el que presenta el actual Plan General de Contabilidad para la empresa.

    Hay que destacar en primer lugar el cambio experimentado en la estructura del Plan, habiéndose añadido una primera parte en la que se recogen los principios contables públicos, que inspiran la filosofía que subyace en el resto de las partes: cuadro de cuentas, definiciones y relaciones contables, cuentas anuales y normas de valoración. Esta última parte, anteriormente denominada criterios de valoración, ha pasado a contener únicamente normas de desarrollo de los principios contables, recogidos en el anterior Plan en la mencionada parte de criterios de valoración.

    En relación al cuadro de cuentas hay que destacar dos puntos:



    • La desaparición del grupo 8 del antiguo P.G.C.P., cuyo contenido queda ahora recogido de forma más simplificada en el grupo 1 concretamente en la cuenta 129 “Resultados del ejercicio”.

    • El contenido del grupo 0, que ha pasado de recoger cuentas de control presupuestario y de orden, a contener exclusivamente cuentas de control presupuestario.

    Ambas novedades tienen su origen en el Plan para la empresa recientemente aprobado, si bien en este último ha desaparecido la totalidad del grupo 0 que contenía las denominadas cuentas de orden y especiales, optándose por recoger la información correspondiente a ese tipo de operaciones básicamente en la memoria.

    15. Los cambios más significativos dentro del grupo 1 afectan a los subgrupos 10 “Patrimonio” y antiguo 14 “Subvenciones de capital recibidas”:



    • El subgrupo 10 del actual Plan está más desarrollado, recogiendo las modificaciones introducidas en el antiguo Plan por Resolución de la Intervención General de la Administración del Estado, de 27 de diciembre de 1.989, por la que además de modificarse el Plan se aprueba la instrucción provisional de contabilidad del inmovilizado no financiero de la Administración del Estado.

    • No existe actualmente en el grupo 1 cuenta para recoger las subvenciones de capital recibidas, ya que éstas se consideran ingreso del ejercicio en que se reciben, contabilizándose, por tanto, en la cuenta que corresponda del grupo 7. Este criterio supone una novedad no sólo respecto al antiguo P.G.C.P., sino también respecto a la norma de valoración número 20 del actual Plan de la empresa. La decisión de considerar cualquier subvención, sea corriente o de capital, ingreso del ejercicio en que se reciba se adoptó en el seno de la Comisión de Principios y Normas Contables Públicas con el desarrollo del documento “Transferencias y subvenciones”.

    16. El grupo 2 presenta importantes diferencias, por una parte respecto al antiguo P.G.C.P., algunas de las cuales ya se habían introducido con la anteriormente mencionada Resolución de 27 de diciembre de 1.989 y, por otra parte, respecto del Plan para la empresa, dada la actividad propia de las Administraciones Públicas. Las principales notas características han sido previamente analizadas durante la elaboración del documento “Inmovilizado no financiero”, siendo relativas a:

    • La existencia, por un lado, de bienes cuya consideración lleva a la adopción de similares normas y criterios contables a los aplicables en el ámbito empresarial. Estos bienes son los que aparecen incluidos en los subgrupos 21 “Inmovilizaciones inmateriales” y 22 “Inmovilizaciones materiales”, y se caracterizan con respecto a los demás, por ser empleados en la producción de bienes y servicios públicos, o constituir fuente de recursos propios para la entidad.

    • La existencia de otros bienes que necesitan un tratamiento especial. Este es el caso de aquellos bienes de inmovilizado que el Plan recoge en el subgrupo 20 “Inversiones destinadas al uso general”, los cuales, a diferencia de los anteriores, constituyen uno de los productos derivados de la actividad de las Administraciones Públicas por ponerse a disposición de los ciudadanos, constituyendo de este modo, una transferencia a la sociedad.

    Estos bienes, a su vez, presentan características especiales: se trata de bienes de dominio público, en el caso de los bienes destinados al uso general dependen jurídicamente de la tutela del sujeto contable, en el caso de las infraestructuras han sido realizadas con cargo a los respectivos Presupuestos, o en su caso, formalmente recibidas de otro sujeto público o privado, además se trata de elementos cuya vida útil transciende la duración de un ejercicio económico, y son utilizables directamente por la generalidad de los ciudadanos sin más restricciones que las derivadas de la policía administrativa.

    De acuerdo con todo ello, el subgrupo 20 del Plan recoge en cuentas de tres dígitos los terrenos y bienes naturales que cumplen con la definición y características citadas, así como las infraestructuras y bienes destinados al uso general.



    Pero además, quedan igualmente comprendidos en este subgrupo otros bienes que, aún sin gozar plenamente de las características que corresponden a esta categoría, han de tener igual consideración en su tratamiento contable. Este es, por un lado, el caso de los bienes comunales, es decir, aquellos bienes que, aún siendo de dominio público, su aprovechamiento corresponde exclusivamente al común de los vecinos de un Municipio o Entidad Local menor determinados. Por otro lado, también se incluyen en esta agrupación los bienes que se integran en el patrimonio histórico artístico y cultural, cuando no estén destinados de forma primordial a la prestación de servicios públicos o administrativos; ello se debe a que su tratamiento contable responde a la consideración de los mismos como infraestructuras y bienes destinados al uso general.

    • Mención especial merecen los bienes de inmovilizado catalogados como inversiones militares, los cuales, atendiendo a su singular naturaleza y en concordancia con pronunciamientos internacionales sobre el tema, son objeto de un registro independiente y diferenciado del resto de adquisiciones o inversiones, presentándose la información de sus flujos exclusivamente a nivel de grandes agregados.

    En el presente Plan, se ha optado por registrar toda la información referente a dichas inversiones en tres cuentas distintas, cada una de ellas en un subgrupo diferente de entre los mencionados hasta el momento. De esta manera, el subgrupo 20 da cabida a las “inversiones militares en infraestructura y otros bienes” en la cuenta 205, el subgrupo 21 recoge en la cuenta 218 “las inversiones militares de carácter inmaterial”, y el subgrupo 22 dedicado a las inmovilizaciones materiales, da cabida a las “inversiones militares asociadas al funcionamiento de los servicios”, en la cuenta 225.

    • El P.G.C.P. contempla una categoría más de bienes de inmovilizado, no recogida en el Plan anterior, en el subgrupo 23, con la denominación de “Inversiones gestionadas para otros entes públicos”. Comprende bienes que siendo adquiridos o construidos con cargo al Presupuesto de gastos de la entidad, sujeto contable, deben ser necesariamente transferidos a otra entidad una vez finalizado el procedimiento de adquisición o finalizada la obra para la construcción de los mismos. Es la propia operativa que acompaña a estos bienes y su tratamiento especial y diferenciado, lo que hace que tengan una consideración diferenciada del resto de elementos de inmovilizado.

    • Por último destacar que no existe subgrupo independiente, a diferencia del P.G.C. para la empresa, para recoger el inmovilizado en curso.

    17. El grupo 4 presenta, respecto al P.G.C. de la empresa, las ya tradicionales peculiaridades relativas a acreedores y deudores de carácter presupuestario. Pero, además, presenta algunas diferencias respecto al antiguo P.G.C.P.:

    • Una diferencia importante es la desaparición del subgrupo que, en el antiguo Plan, recogía la ordenación del pago. El actual Plan incluye el registro de la ordenación del pago de obligaciones como desarrollo de las cuentas de “Acreedores por obligaciones reconocidas”, donde quedan contabilizadas las mismas hasta el momento de su cancelación con independencia de que se haya ordenado o no su pago.

    El motivo de este cambio radica en que la ordenación del pago constituye una operación de ámbito interno en alguna organización con estructura descentralizada, pero sin contenido económico frente a terceros. No obstante, para satisfacer las necesidades de este tipo de organizaciones se mantiene la posibilidad de contabilizar la ordenación del pago, pero como se ha indicado, como desarrollo de las cuentas de “Acreedores por obligaciones reconocidas”.

    • Otra novedad del Plan es la procedente del análisis realizado en el documento “Derechos a cobrar e ingresos” con respecto al aplazamiento y fraccionamiento de derechos de cobro derivados de la ejecución del Presupuesto. En él se establece que si como consecuencia del diferimiento del vencimiento de un derecho, tal vencimiento se produce en un ejercicio posterior, habrá de procederse a su reclasificación en el Balance y a su anulación presupuestaria, ya que deberá aplicarse al Presupuesto en vigor en el ejercicio de su nuevo vencimiento. A tal fin el Plan recoge en el subgrupo de “Deudores no presupuestarios” las cuentas 443 “Deudores a corto plazo por aplazamiento y fraccionamiento” y 444 “Deudores a largo plazo por aplazamiento y fraccionamiento”, así como las correspondientes a los derechos anulados por dicho motivo dentro del subgrupo de “Deudores presupuestarios”.

    • Se han incluido en los subgrupos 40 “Acreedores presupuestarios” y 43 “Deudores presupuestarios”, las cuentas que recogen los acreedores y deudores, respectivamente, de carácter comercial que, en el antiguo P.G.C.P., se recogían en subgrupo diferente.

    • Las cuentas para recoger los acreedores derivados de operaciones atendidas con anticipos de tesorería concedidos que, en el antiguo P.G.C.P. figuraban dentro del subgrupo de acreedores de carácter presupuestario por derivarse de operaciones con una tramitación similar a las presupuestarias, aparecen ahora dentro del subgrupo de acreedores no presupuestarios de acuerdo con la verdadera naturaleza de la operación.

    • Destaca la existencia de una cuenta muy peculiar denominada “Acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto” dentro del subgrupo “Acreedores presupuestarios”, consecuencia del análisis y posterior decisión en el desarrollo del documento de “Obligaciones y gastos”, para recoger las posibles obligaciones que, estando vencidas al final del ejercicio y correspondiendo a gastos realizados o bienes y servicios recibidos durante el mismo, hubiera correspondido su aplicación al Presupuesto del ejercicio, no habiéndose ésta realizado.

    • En la misma línea de análisis que la expuesta al explicar la cuenta “Acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto”, se decidió crear la cuenta “Acreedores por periodificación de gastos presupuestarios” ubicada en el subgrupo relativo a “Acreedores no presupuestarios”. Esta cuenta está destinada a registrar obligaciones no vencidas en fin de ejercicio que correspondan a gastos devengados o bienes y servicios efectivamente recibidos durante el mismo.

    Mención especial merece la diferencia entre las cuentas “Acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto” y “Acreedores por periodificación de gastos presupuestarios”, que radica en el vencimiento o no de las obligaciones que deban registrarse. Las obligaciones vencidas que, consecuentemente, deberían aplicarse al correspondiente Presupuesto, deben registrarse dentro de la agrupación relativa a acreedores presupuestarios, pero no pudiéndose realizar dicha aplicación deben quedar contabilizadas en la cuenta de acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto. Por el contrario, aquellas obligaciones que respondan a gastos devengados o a bienes y servicios efectivamente recibidos, pero aún no vencidas, no deben estar aplicadas a Presupuesto, debiendo registrarse dentro de la agrupación de acreedores no presupuestarios, concretamente en la cuenta de acreedores por periodificación de gastos presupuestarios.

    18. El grupo 5, como su definición indica, recoge entre otras operaciones, los acreedores y deudores a corto plazo por operaciones financieras, es por ello que los acreedores y deudores de carácter no presupuestario que en el antiguo P.G.C.P. figuraban en este grupo y que no se derivaban de operaciones financieras, están ubicadas en el presente Plan en el grupo 4 de acreedores y deudores.

    Especial interés ofrece el cambio que ha experimentado el tratamiento contable de los denominados “anticipos de caja fija” y de los “pagos a justificar”, como resultado del análisis efectuado con el documento “Obligaciones y gastos”.

    A estos efectos se han considerado los anticipos de caja fija como provisiones de fondos de carácter no presupuestario a las cajas pagadoras, que no comportan un gasto, sino simplemente una descentralización de tesorería. La provisión inicial de fondos se considera un movimiento interno de tesorería, debiendo cargarse, por el importe de la provisión, la cuenta “Bancos e instituciones de crédito. Cuentas restringidas de pagos”.

    Cuando se atiendan obligaciones con cargo a anticipos de caja fija se debe cargar una cuenta de carácter transitorio que refleje las cantidades pendientes de imputación patrimonial y presupuestaria, concretamente la cuenta “Anticipos de caja fija pendientes de reposición”, debiendo rendirse cuentas de esta operación.

    La presentación de las cuentas de los gastos realizados supone la subsiguiente reposición de fondos con la correspondiente imputación patrimonial y presupuestaria, cancelándose contablemente la cuenta “Anticipos de caja fija pendientes de reposición”.

    Por su parte, en los “pagos a justificar” se libran fondos para atender obligaciones sin la previa aportación de documentación justificativa, obligando su normativa reguladora a que queden imputados presupuestariamente. No obstante, la salida de fondos no se corresponde con una efectiva adquisición de bienes o prestación de servicios y, por otra parte, el perceptor queda obligado a justificar las cantidades recibidas, por lo que se convierte en deudor de la entidad.

    El tratamiento, que se recoge en el presente Plan, es contabilizar un deudor no presupuestario en el momento de la provisión de fondos a través de la cuenta “Deudores por provisiones de fondos a justificar”, que se cancelará en el momento de la rendición y aprobación de las correspondientes cuentas.

    19. Los grupos 6 y 7 no presentan peculiaridades destacables, la estructura, con carácter general, responde a la del Plan para la empresa, sin otras diferencias que las relativas a gastos e ingresos propios de las Administraciones Públicas que, para su correcto reflejo han obligado a refundir algunos subgrupos que en el Plan para la empresa se mantienen separados.

    20. Con respecto al grupo 0, al que ya se ha hecho mención al explicar la estructura del presente Plan, sólo añadir que se han incorporado cuentas para recoger las operaciones derivadas de la figura denominada “Desconcentración de gastos” y para recoger los ajustes derivados de prórrogas presupuestarias cuando la normativa aplicable a la correspondiente entidad así lo exija.

    21. Se ha de destacar el hecho de que el Plan mantiene criterios en sus normas de valoración, que en algún caso se alejan de los establecidos por el Plan para la empresa. Estos son, por un lado, los que se refieren a los activos y pasivos cuyo valor esté condicionado por fluctuaciones en moneda extranjera, con respecto a los cuales se ha optado por llevar a la cuenta del resultado económico patrimonial tanto las diferencias de cambio positivas como las negativas, calculadas al final del ejercicio. Y por otro lado, el criterio mantenido para el tratamiento de las subvenciones recibidas que quedó comentado anteriormente.

    22. Por último, es obligado mencionar las ya tradicionales características de que goza el P.G.C.P., de las que se destacan las siguientes :



    • Se trata de un texto abierto y, por tanto, preparado para introducir en él las modificaciones que procedan por la evolución de la normativa en vigor, el progreso contable, la investigación científica y las innovaciones tecnológicas, etc. La apertura del Plan debe ser muy sensible también a las demandas de información procedentes de los diversos destinatarios de la información contable.

    • El Plan goza de flexibilidad, por lo que no debe entenderse como un reglamento rígido que ha de aplicarse en su sentido literal más estricto. La gran variedad de sujetos contables, tanto por su magnitud como por su actividad, a los que va dirigido, así como su probable evolución en el tiempo y el amplio casuísmo existente, harían imposible la aplicación de una reglamentación contable carente de una razonable flexibilidad.

    VI. CONTABILIDAD ANALÍTICA

    23. Para finalizar, esta introducción hace referencia a la situación en que se encuentra la contabilidad interna o analítica.

    El grupo 9 que en el Plan General de Contabilidad pública de 1.983 se reservaba para dicha contabilidad queda sin desarrollar. Esto no significa el abandono de este ámbito de la contabilidad, por el contrario, las crecientes exigencias para mejorar la información en el Sector Público vienen demandando la introducción de nuevas y perfeccionadas técnicas entre las que la contabilidad analítica desempeña un papel fundamental como instrumento para la mejora de la gestión, que coadyuvará a lograr un uso eficiente de los recursos públicos, finalidad inexcusable recogida en la Constitución Española.

    A estos efectos la Intervención General de la Administración del Estado, como centro directivo de la contabilidad pública, fijará los principios y procedimientos básicos de contabilidad analítica, elaborará las directrices necesarias para la normalización de informes y recabará la presentación de éstos cuando lo estime oportuno, manteniendo una actitud de asesoramiento y apoyo.

    El mencionado centro directivo va a acometer un proyecto consistente en el diseño e implantación de sistemas de contabilidad analítica que supondrán un avance importante en el perfeccionamiento cualitativo de la gestión pública. El modelo contable gozará del suficiente grado de flexibilidad para adaptarse a las peculiaridades de cada ente, pero hay que tener en cuenta que en este área de la contabilidad los métodos y técnicas de producción son determinantes en la concepción del dispositivo contable, siendo necesario efectuar un importante esfuerzo de sistematización y estudio de las distintas Organizaciones, por lo que la implantación de sistemas de contabilidad analítica se efectuará de forma paulatina, abordando inicialmente el ámbito de la Administración Institucional, en el que por las características de su actividad la necesidad de contar con estas técnicas es más imperiosa.

    Resulta necesario precisar que la mecánica de los procesos de contabilidad analítica requiere unas estructuras de información (que constituye el “input” para el Sistema) en diferentes aspectos. Esas “necesidades mínimas” en cuestiones como la adquisición de bienes y servicios quedan plenamente garantizadas con la adopción por parte del ente en cuestión del Nuevo Sistema de Información Contable para la Administración Institucional que está desarrollando la Intervención General.

    El sistema de contabilidad analítica se incardinará en un sistema integrado de información contable, permitiendo la obtención de un flujo de información normalizado y, mediante el oportuno proceso de conciliación entre la Contabilidad Analítica y la Externa se logrará una coherencia de los distintos “outputs” que van a ser constitutivos de esa información.

    PRIMERA PARTE

    PRINCIPIOS CONTABLES


    1. La aplicación de los principios contables incluidos en los apartados siguientes deberá conducir a que las cuentas anuales formuladas con claridad, expresen la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera, de la ejecución del Presupuesto y de los resultados de la entidad.

    Cuando la aplicación de los principios contables establecidos en esta norma no sea suficiente para que las cuentas anuales expresen la imagen fiel mencionada, deberán suministrarse en la memoria las explicaciones necesarias sobre los principios contables adicionales aplicados.

    En aquellos casos excepcionales en los que la aplicación de un principio contable sea incompatible con la imagen fiel que deben mostrar las cuentas anuales, se considerará improcedente dicha aplicación. Todo lo cual se mencionará en la memoria, explicando su motivación e indicando su influencia sobre el patrimonio, la situación financiera, la ejecución del Presupuesto y los resultados de la entidad.

    2. La contabilidad de la entidad se desarrollará aplicando obligatoriamente los principios contables que se indican a continuación:




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