• Ignorantes semovientes” (la tumba de la inteligencia)
  • El hombre mediocre”
  • José Ingenieros
  • “El hombre mediocre”

  • Descargar 0.9 Mb.


    Página23/26
    Fecha de conversión08.05.2018
    Tamaño0.9 Mb.

    Descargar 0.9 Mb.

    - Del “hombre mediocre”, de José Ingenieros, al “hombre estúpido”… de las “Apps”


    1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   26
    - Del “hombre mediocre”, de José Ingenieros, al “hombre estúpido”… de las “Apps”

    201205211soc11

    jóvenes participan en la feria de videojuegos brasil game show

    Jóvenes participan en la feria de videojuegos Brasil Game Show

    Ignorantes semovientes” (la tumba de la inteligencia)

    Extrapolando tiempo y circunstancias, hasta donde alcanza mi memoria (exigua) y vista (menguante), aunque renunciando a utilizar gafas de realidad virtual, creo interesante buscar algunos antecedentes literarios que puedan ayudar el espíritu crítico del lector.

    Hace muchos, muchos años, en mis tiempos de estudiante universitario, allí en la distante y distinta Argentina, tuve la oportunidad de leer el libro “El hombre mediocre” escrito por José Ingenieros. Claro que eran épocas en que los jóvenes leíamos filosofía (Jean Paul Sartre, Albert Camus, Simone de Beauvoir, Herbert Marcuse…). En esas épocas no había play station, iPhone, iPad, Internet, Apps (frívolas), redes sociales (nudistas), gafas de realidad virtual,… apenas un canal de televisión, algunas estaciones de radio, aunque bastantes periódicos y libros (afortunadamente).

    El hombre mediocre” es un libro publicado en el año 1913. La obra trata sobre la naturaleza del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la del idealista, analizando las características morales de cada uno, y las formas y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y la cultura.

    Algunas de sus categorías fueron tomadas y reformuladas dos décadas después, por el español José Ortega y Gasset, para construir su conocida antinomia entre el hombre-masa y el hombre-noble, realizada en su libro “La rebelión de las masas”.

    Su autor, José Ingenieros (24 de abril de 1877, en Palermo (Italia); 31 de octubre de 1925 en Buenos Aires), nacido Giuseppe Ingegneri, fue médico, psiquiatra, psicólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino.

    Destacaré algunas de las frases más conocidas de su libro “El hombre mediocre” (lectura recomendada), que, aunque sacadas de contexto, no pierden valor. Son estas:

    -No hay perfección sin esfuerzo. Los mediocres jamás cosechan rosas por temor a las espinas.

    -La hipocresía es el arte de amordazar la dignidad; ella hace enmudecer los escrúpulos de los hombres incapaces de resistir la tentación del mal.

    -Nuestra vida no es digna de ser vivida sino cuando la ennoblece algún ideal.

    -No se nace joven, hay que adquirir la juventud. Y sin un ideal, no se adquiere.

    -El hipócrita está siempre dispuesto a adular a los poderosos y a engañar a los humildes.

    -El verdadero justo resiste a la tentación; el mediocre cede siempre.

    -La vulgaridad transforma la prudencia en cobardía, el orgullo en vanidad, el respeto en servilismo.

    -El hombre sin ideales hace del arte un oficio, de la ciencia un comercio, de la filosofía un instrumento, de la virtud una empresa, de la caridad una fiesta.

    -La exaltación del amor propio, peligrosa con los espíritus vulgares es útil al hombre que sirve a un Ideal.

    -El hombre mediocre sólo tiene ruinas en el cerebro y prejuicios en el corazón.

    -Los espíritus afiebrados por algún ideal son adversarios de la mediocridad.

    -El ignorante no es curioso; nunca interroga a la naturaleza.

    -El viejo tiende a la inercia, busca el menor esfuerzo; la pereza es una vejez anticipada.

    -El hereje no es el que arde en la hoguera, sino el que la enciende.

    -El digno está obligado a burlarse de las mil rutinas que el servil adora bajo el nombre de principios.

    -La política puede crear cómplices, pero nunca amigos.

    -Los juicios de valor se transforman: el bien de hoy puede haber sido el mal de ayer y el mal de hoy puede ser el bien de mañana.

    -El éxito envanece al tonto, nunca al excelente.

    -Los hipócritas ignoran que la verdad es la condición fundamental de la virtud.

    -La honestidad es una imitación; la virtud es una originalidad.

    -Los hombres sin mérito siguen siendo envidiosos a pesar de los éxitos obtenidos.

    -No ser envidiado es una garantía inequívoca de mediocridad.

    -Los genios pueden equivocarse, suelen equivocarse, conviene que se equivoquen. Sus creaciones falsas resultan utilísimas por las correcciones que provocan.

    -No incurramos en la simpleza de esperar una vejez santa, heroica o genial, tras una juventud equivoca.

    -Envidiando se sufre más que odiando.

    -La ambición es bella entre todas las pasiones, mientras la vanidad no la envilece; por eso es respetable en los genios y ridícula en los tontos.

    -La honestidad está al alcance de todos; la virtud es de pocos elegidos el hombre honesto aguanta el yugo a que le uncen sus cómplices; el hombre virtuoso se eleva sobre ellos con un golpe de ala.

    -Y así como los pueblos sin dignidad son rebaños, los individuos sin ella son esclavos.

    - Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la humanidad: son idealistas.

    - El Ideal es un gesto del espíritu hacia alguna perfección.

    - La imaginación, partiendo de la experiencia, anticipa juicios acerca de futuros perfeccionamientos: los ideales, entre todas las creencias, representan el resultado más alto de la función de pensar.

    - La imaginación es madre de toda originalidad; deformando lo real hacia su perfección, ella crea los ideales y les da impulso con el ilusorio sentimiento de la libertad: el libre albedrío es un error útil para la gestación de los ideales.

    - La imaginación despoja a la realidad de todo lo malo y la adorna con todo lo bueno, depurando la experiencia, cristalizándola en los moldes de perfección que concibe más puros. Los ideales son, por ende, reconstrucciones imaginativas de la realidad que deviene.

    - Es propia de gentes primitivas toda moral cimentada en supersticiones y dogmatismos.

    - Hay más distancia entre tal y tal hombre, que entre tal hombre y tal bestia: es decir, que el más excelente animal está más próximo del hombre menos inteligente, que este último de otro hombre grande y excelente.

    - Un mediano bienestar tranquilo es preferible a la opulencia llena de preocupaciones.

    - Individualmente considerada, la mediocridad podrá definirse como una ausencia de características personales que permitan distinguir al individuo en su sociedad.

    - La personalidad individual comienza en el punto preciso donde cada uno se diferencia de los demás.

    - Indiferentes ha llamado Ribot a los que viven sin que se advierta su existencia.

    - La medida social del hombre está en la duración de sus obras: la inmortalidad es el privilegio de quienes las hacen sobrevivientes a los siglos, y por ellas se mide.

    - Vivir es aprender, para ignorar menos; es amar, para vincularnos a una parte mayor de humanidad; es admirar, para compartir las excelencias de la naturaleza y de los hombres; es un esfuerzo por mejorarse, un incesante afán de elevación hacia ideales definidos.

    - Muchos nacen; pocos viven. Los hombres sin personalidad son innumerables y vegetan moldeados por el medio, como cera fundida en el cuño social. Su moralidad de catecismo y su inteligencia cuadriculada los constriñen a una perpetua disciplina del pensar y de la conducta; su existencia es negativa como unidades sociales.

    - El hombre de fino carácter es capaz de mostrar encrespamientos sublimes, como el océano; en los temperamentos domesticados todo parece quieta superficie.

    - La falta de personalidad hace, a éstos, incapaces de iniciativa y de resistencia. Desfilan inadvertidos, sin aprender ni enseñar, diluyendo en tedio su insipidez, vegetando en la sociedad que ignora su existencia: ceros a la izquierda que nada califican y para nada cuentan.

    - Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo.

    - Están en todas partes, aunque en vano buscaríamos uno solo que se reconociera; si lo halláramos sería un original, por el simple hecho de enrolarse en la mediocridad.

    - Si hubiera de tenerse en cuenta la buena opinión que todos los hombres tienen de sí mismos, sería imposible discurrir de los que se caracterizan por la ausencia de personalidad. Todos creen tener una; y muy suya. Ninguno advierte que la sociedad le ha sometido a esa operación aritmética que consiste en reducir muchas cantidades a un denominador común: la mediocridad.

    - Lo habitual no es el genio ni el idiota, no es el talento ni el imbécil. El hombre que nos rodea a millares, el que prospera y se reproduce en el silencio y en la tiniebla, es el mediocre.

    - El hombre mediocre -como, en general, la personalidad humana- sólo puede definirse en relación a la sociedad en que vive, y por su función social.

    - Cada individuo es el producto de dos factores: la herencia y la educación. La primera tiende a proveerle de los órganos y las funciones mentales que le transmiten las generaciones precedentes; la segunda es el resultado de las múltiples influencias del medio social en que el individuo está obligado a vivir. Esta acción educativa es, por consiguiente, una adaptación de las tendencias hereditarias a la mentalidad colectiva: una continua aclimatación del individuo en la sociedad.

    - La diversa adaptación de cada individuo a su medio depende del equilibrio entre lo que imita y lo que inventa.

    - Variar es ser alguien, diferenciarse es tener un carácter propio, un penacho, grande o pequeño: emblema, al fin, de que no se vive como simple reflejo de los demás.

    - La función capital del hombre mediocre es la paciencia imitativa; la del hombre superior es la imaginación creadora.

    - El mediocre aspira a confundirse en los que le rodean; el original tiende a diferenciarse de ellos.

    - Mientras el uno se concreta a pensar con la cabeza de la sociedad, el otro aspira a pensar con la propia. En ello estriba la desconfianza que suele rodear a los caracteres originales: nada parece tan peligroso como un hombre que aspira a pensar con su cabeza.

    - El hombre inferior es un animal humano; en su mentalidad enseñoréanse las tendencias instintivas condensadas por la herencia y que constituyen el alma de la especie.

    - Los más, mediante la educación imitativa, copian de las personas que los rodean una personalidad social perfectamente adaptada.

    - El hombre mediocre es una sombra proyectada por la sociedad; es por esencia imitativo y está perfectamente adaptado para vivir en rebaño, reflejando las rutinas, prejuicios y dogmatismos reconocidamente útiles para la domesticidad.

    - Así como el inferior hereda el “alma de la especie”, el mediocre adquiere el “alma de la sociedad”. Su característica es imitar a cuantos le rodean: pensar con cabeza ajena y ser incapaz de formarse ideales propios.

    - El hombre superior es un accidente provechoso para la evolución humana. Es original e imaginativo, desadaptándose del medio social en la medida de su propia variación.

    - El mediocre representa un progreso, comparado con el imbécil, aunque ocupa su rango si lo comparamos con el genio: sus idiosincrasias sociales son relativas al medio y al momento en que actúa.

    - El estilo comienza donde aparece la originalidad individual.

    - Todos los hombres de personalidad firme y de mente creadora, sea cual fuere su escuela filosófica o su credo literario, son hostiles a la mediocridad.

    - Toda creación es un esfuerzo original; la historia conserva el nombre de pocos iniciadores y olvida a innúmeros secuaces que los imitan.

    - La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad. En la ostentación de lo mediocre reside la psicología de lo vulgar; basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte.

    - En ciertos momentos osan llamar ideales a sus apetitos, como si la urgencia de satisfacciones inmediatas pudiera confundirse con el afán de perfecciones infinitas. Los apetitos se hartan; los ideales nunca.

    - El contagio mental flota en la atmósfera y acosa por todas partes.

    - Es más contagiosa la mediocridad que el talento.

    - Los rutinarios razonan con la lógica de los demás. Son dóciles a la presión del conjunto, maleables bajo el peso de la opinión pública que los achata como un inflexible laminador. Reducidos a vanas sombras, viven del juicio ajeno; se ignoran a sí mismos, limitándose a creerse como los creen los demás.

    - Los hombres excelentes, en cambio, desdeñan la opinión ajena en la justa proporción en que respetan la propia, siempre más severa, o la de sus iguales.

    - Ignoran que el hombre vale por su saber; niegan que la cultura es la más honda fuente de la virtud. No intentan estudiar; sospechan, acaso, la esterilidad de su esfuerzo, como esas mulas que por la costumbre de marchar al paso han perdido el uso del galope.

    - Su incapacidad de meditar acaba por convencerles de que no hay problemas difíciles y cualquier reflexión paréceles un sarcasmo; prefieren confiar en su ignorancia para adivinarlo todo.

    - Cuando creen equivocarse, podemos jurar que han cometido la imprudencia de pensar.

    - La lectura les produce efectos de envenenamiento. Sus pupilas se deslizan frívolamente sobre centones absurdos; gustan de los más superficiales, de esos en que nada podría aprender un espíritu claro, aunque resultan bastante profundos para empantanar al torpe.

    - Tragan sin digerir, hasta el empacho mental: ignoran que el hombre no vive de lo que engulle, sino de lo que asimila.

    - La más intrépida paciencia no hace de un rutinario un pensador; la verdad hay que saberla amar y sentir.

    - Las nociones mal digeridas sólo sirven para atorar el entendimiento.

    - Ser tonto, egoísta, y tener una buena salud, he ahí las tres condiciones para ser feliz. Pero si os falta la primera, todo está perdido.

    - Los hombres rutinarios desconfían de su imaginación, santiguándose cuando ésta les atribula con heréticas tentaciones. Reniegan de la verdad y de la virtud si ellas demuestran el error de sus prejuicios; muestran grave inquietud cuando alguien se atreve a perturbarlos.

    - Prefieren el silencio y la inercia; no pensar es su única manera de no equivocarse.

    - Sus cerebros son casas de hospedaje, pero sin dueño; los demás piensan por ellos, que agradecen en lo íntimo ese favor.

    - Viven de una vida que no es vivir. Crecen y mueren como las plantas. No necesitan ser curiosos ni observadores. Son prudentes, por definición, de una prudencia desesperante: si uno de ellos pasara junto al campanario inclinado de Pisa, se alejaría de él, temiendo ser aplastado.

    - El hombre original, imprudente, se detiene a contemplarlo; un genio va más lejos; trepa al campanario, observa, medita, ensaya, hasta descubrir las leyes más altas de la física. Galileo.

    - La cultura es el fruto de la curiosidad, de esa inquietud misteriosa que invita a mirar el fondo de todos los abismos.

    - El ignorante no es curioso; nunca interroga a la naturaleza.

    - Sólo el hombre de buen sentido, que cometa la incorrección de oponerse al sentido común, es decir, un original o un genio -que en esto se homologan-, puede formular la pregunta sacrílega: ¿por qué la luna está allí y no cae? Ese hombre que osa desconfiar de la rutina es Newton.

    - El que no cultiva su mente, va derecho a la disgregación de su personalidad.

    - No desbaratar la propia ignorancia es perecer en vida.

    - Las tierras fértiles se enmalezan cuando no son cultivadas; los espíritus rutinarios se pueblan de prejuicios, que los esclavizan.

    - Puedo concebir un hombre sin manos, sin pies; llegaría hasta concebirlo sin cabeza, si la experiencia no me enseñara que por ella se piensa. Es el pensamiento lo que caracteriza al hombre; sin él no podemos concebirlo.

    - Su miopía mental impídeles comprender el equilibrio supremo entre la elegancia y la fuerza, la belleza y la sabiduría.

    - Donde creen descubrir las gracias del cuerpo, la agilidad, la destreza, la flexibilidad, rehúsan los dones del alma: la profundidad, la reflexión, la sabiduría.

    -Adoran el sentido común, sin saber de seguro en qué consiste; confúndenlo con el buen sentido, que es su síntesis.

    - Los lacayos pueden hozar en la fama; los hombres excelentes no saben envenenar la vida ajena.

    - Aquéllos en quienes la conducta se presta más a risa, son siempre, los primeros en hablar mal de los demás.

    - Diríase que empañan la reputación ajena para disminuir el contraste con la propia.

    - Al contar una falta ajena ponen cierto amor propio en ser interesantes, aumentándola, adornándola, pasando insensiblemente de la verdad a la mentira, de la torpeza a la infamia, de la maledicencia a la calumnia.

    - Hay que poner más lejos la intención y la esperanza, resistiendo las tentaciones del aplauso inmediato; la gloria es más difícil, pero más digna.

    - El éxito es benéfico si es merecido; exalta la personalidad, la estimula.

    - En la vida se es actor o público, timonel o galeote. Es tan doloroso pasar del timón al remo, como salir del escenario para ocupar una butaca, aunque ésta sea de primera fila.

    - El éxito es el mejor lubricante del corazón; el fracaso es su más urticante corrosivo.

    - La sociedad predica: “no hagas mal y serás honesto”. El talento moral tiene otras exigencias: “persigue una perfección y serás virtuoso”.

    - Está bien perdonar una vez y sería inicuo no perdonar ninguna; pero el que perdona dos veces se hace cómplice de los malvados.

    - Atraviesan el mundo cuidando su sombra e ignorando su personalidad. Nunca llegan a individualizarse: ignoran el placer de exclamar “yo soy”, frente a los demás. No existen solos. Su amorfa estructura los obliga a borrarse en una raza, en un pueblo, en un partido, en una secta, en una bandería: siempre a embadurnarse de otros.

    - Crecen porque saben adaptarse a la hipocresía social, como las lombrices a la entraña.

    - El que nace de siervos la trae en la sangre.

    - El hombre es. La sombra parece. El hombre pone su honor en el mérito propio y es juez supremo de sí mismo; asciende a la dignidad. La sombra pone el suyo en la estimación ajena y renuncia a juzgarse; desciende a la vanidad.

    - El que aspira a parecer renuncia a ser.

    - Sin coraje no hay honor.

    - El coraje es la primera de las elocuencias, es la elocuencia del carácter.

    - El que aspira a ser águila debe mirar lejos y volar alto; el que se resigna a arrastrarse como un gusano renuncia al derecho de protestar si lo aplastan.

    - La debilidad y la ignorancia favorecen la domesticación de los caracteres mediocres adaptándolos a la vida mansa; el coraje y la cultura exaltan la personalidad de los excelentes, floreciéndola de dignidad.

    - El talento -en todas sus formas intelectuales y morales: como dignidad, como carácter, como energía- es el tesoro más envidiado entre los hombres.

    - Todo el que se siente capaz de crearse un destino con su talento y con su esfuerzo está inclinado a admirar el esfuerzo y el talento en los demás; el deseo de la propia gloria no puede sentirse cohibido por el legítimo encumbramiento ajeno.

    - El que tiene méritos, sabe lo que le cuestan y los respeta; estima en los otros lo que desearía se le estimara a él mismo. El mediocre ignora esta admiración abierta: muchas veces se resigna a aceptar el triunfo que desborda las restricciones de su envidia. Pero aceptar no es amar. Resignarse no es admirar.

    - La personalidad humana es una formación continua, no una entidad fija; se organiza y se desorganiza, evoluciona e involuciona, crece y se amengua, se intensifica y se agota.

    - Más daña a los pueblos la avaricia de sus ciudadanos que la rapacidad de sus enemigos.

    - La juventud no es simple cuestión de estado civil y puede sobrevivir a alguna cana: es un don de vida intensa, expresiva y optimista Muchos adolescentes no lo tienen y algunos viejos desbordan de él.

    - Los contemporáneos no suelen marcar el paso a compás del genio; pero si éste ha cumplido su destino, una nueva generación estará habilitada para comprenderlo.

    - Sólo es genio quien las convierte en obra luminosa, con esa fecundidad superior que implica alguna madurez; los más bellos dones requieren ser cultivados, como las tierras más fértiles necesitan ararse. Estériles resultan los espíritus brillantes que desdeñan todo esfuerzo, tan absolutamente estériles como los imbéciles laboriosos; no da cosecha el campo fértil no trabajado, ni las da el campo estéril por más que se are,

    - Y se equivocan. Sienten, mejor que todos, lo humano. El mediocre limita su horizonte afectivo a sí mismo, a su familia, a su camarilla, a su facción; pero no sabe extenderlo hasta la Verdad o la Humanidad, que sólo pueden apasionar al genio.



    - Muchos hombres darían su vida por defender a su secta; son raros los que se han inmolado conscientemente por una doctrina o por un ideal.


    Catálogo: papers
    papers -> Brasil en un mundo de crisis
    papers -> Cincuenta años de economia y cincuenta años de vida de la asociacion argentina de economia politica (aaep)
    papers -> Paper … y la batalla de la triple a la guerra de las divisas
    papers -> Paper El abandono del progreso (posibilidades económicas para nuestros nietos) El peligroso sendero del año 2017 (al borde del abismo), puede hacer bueno al 2016
    papers -> Conflicto de racionalidades: el caso del proyecto de hidroaysén en la patagonia chilena
    papers -> Tendencias del pasado en la economía actual
    papers -> La crisis permanente de las clases populares: condiciones de trabajo y vida en la vega media del río segura (murcia)
    papers -> Paper La crisis del empleo de los jóvenes (una generación -tal vez, dos- entre paréntesis) Parte I
    papers -> Prensa deportiva y economía política: la evolucion historica del diario marca
    papers -> Paper Crítica a la opinión de Krugman y Stiglitz, sobre la reestructuración o el impago de la deuda griega (III round), generada o agravada por el gobierno de Syriza
    1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   26

    Similar:

    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” icon*Durante abril y mayo Imparten: Jota Izquierdo y Pedro Ortiz-Antoranz Museo Universitario del Chopo
    México, que se propone como tarea explorar y documentar audiovisualmente el Tianguis Cultural del Chopo como modelo de cultura libre...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconGobierno frenará competencia desleal de acero en México
    El gobierno federal, por medio de la Secretaría de Economía (SE), tomará medidas de forma inmediata en contra de la competencia desleal...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconPaper La economía del entretenimiento (la civilización del espectáculo y el pastel de las redes sociales)

    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconIeee conference Paper Template
    Impacto del uso del internet de las cosas en la prevención de accidentes de tránsito en Costa Rica
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconLas cosas por su nombre
    Las cosas por su nombre – Versión Internet doble cara – Actualización: 05/03/aa – Pág
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconOrden foral 131/2010, de 17 de septiembre, del Consejero de Economía y Hacienda, por la que se aprueba el modelo H70 de declaración informativa de las cantidades percibidas por los promotores de viviendas a cuenta del precio de adquisición de
    Texto en vigor, actualizado al día que figura en el lugar de la web de Internet de la Hacienda Tributaria de Navarra desde donde...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconAndrés Barceló, ponente del dictamen del cese sobre el tema «Concesión a China del estatuto de economía de mercado»
    El cese no es partidario de abrir el mercado a China La industria europea necesita protección contra las prácticas de competencia...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconOrden foral 129/2010, de 17 de septiembre, del Consejero de Economía y Hacienda, por la que se aprueba el modelo 170 de declaración de las operaciones realizadas por los empresarios o profesionales adheridos al sistema de gestión de cobros a través de
    Texto en vigor, actualizado al día que figura en el lugar de la web de Internet de la Hacienda Tributaria de Navarra desde donde...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconPaper La economía bipolar (la “nueva normalidad” que el “conservadurismo compasivo” nos legó) Anexo Informes de Organismos Internacionales
    Del Paper Un análisis sobre la desigualdad de los ingresos (ganadores y perdedores de la crisis financiera mundial) La Economía del...
    Paper De la economía del “entretenimiento” a la economía de la “estupidez” (la era del “low cost” -competencia desleal- y los “web yonquis” -colapso por sobredosis-) El internet de las “cosas” y los “(mo)cosos” iconOrden foral 8/2000, de 20 de enero, del consejero de economía y hacienda, por la que se aprueba el modelo 345 de declaración anual que deben presentar las entidades gestoras de fondos de pensiones, los promotores de planes de pensiones
    Texto en vigor, actualizado al día que figura en el lugar de la web de Internet de la Hacienda Tributaria de Navarra desde donde...

    Página principal
    Contactos

        Página principal



    - Del “hombre mediocre”, de José Ingenieros, al “hombre estúpido”… de las “Apps”

    Descargar 0.9 Mb.