Descargar 25.33 Kb.


Fecha de conversión18.04.2018
Tamaño25.33 Kb.

Descargar 25.33 Kb.

La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica



La Crítica de la Economía Clásica de J.M. Keynes

Marco Antonio Plaza Vidaurre


LA TEORÍA DE JOHN MAYNARD KEYNES: La Crítica de la Economía Clásica


Keynes, en su obra “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”1, efectúa una crítica a la Teoría Clásica y plantea una nueva teoría de una economía capitalista.

En el capítulo Nº 2 explica primeramente los postulados de la Economía Clásica relacionados al mercado de trabajo, los cuales son los siguientes:


  1. El salario es igual al producto marginal del trabajo

  2. La utilidad del salario, cuado se usa determinado volumen de trabajo, es igual a la desutilidad marginal de ese mismo volumen de trabajo.

Keynes acepta el primero de los postulados pero no acepta el segundo. En el caso del primero lo acepta porque está de acuerdo en que en el corto plazo, dada la tecnología y el capital en una empresa, a medida que aumenta el volumen de ocupación o el uso del recurso variable, que en este caso es el recurso humano o la mano de obra, se presentan los rendimientos marginales decrecientes que nace que la productividad marginal empieza a disminuir a partir de cierta tasa de producción. Si se asume un modelo en que el capital es el único recurso fijo y la mano de obra el recurso variable, luego la productividad marginal de la mano de obra será decreciente, de tal manera que la empresa contratará o usará mano de obra hasta que el costo marginal de este recurso sea igual que el ingreso marginal valorizado al precio del producto.

En tal sentido la demanda de mano de obra es una curva con pendiente negativa y nos da la información el valor del producto marginal dado el uso de la mano de obra.



Si observamos la Figura Nº 1. vemos la demanda de la mano de obra, que sería el valor de la producto marginal (el precio del bien que se produce multiplicado por el producto marginal), y la oferta de la mano de obra, que es la relación entre el costo de oportunidad del ocio o el salario, y la cantidad de trabajo ofrecido por las personas. Se asume que a mayor costo de oportunidad del ocio o mayor salario, las personas trabajan màs, en vista que la curva también puede tener curva negativa.

Keynes sí acepta la demanda de la mano de obra pero plantea que la oferta de la mano obra no cumple función alguna en el mercado de trabajo.
Sin embargo es importante resaltar que:

“....el salario real de una persona ocupada es igual al valor que se perdería si la ocupación se redujera en una unidad (después de deducir cualquier otro costo que se evitara con esta rebaja de la producción), sujeto sin embargo, al requisito de que la igualdad puede ser perturbada de acuerdo con ciertos principios, si la competencia y los mercados son imperfectos”2


En este caso si los mercados no se desempeñan como el modelo de competencia perfecta, las empresas tendrán cierta capacidad de fijar los precios de su producto dependiendo de la tecnología, capital y de la demanda de éste.

En el caso del segundo postulado, Keynes define la desutilidad como:

“Por desutilidad debe entenderse cualquier motivo que induzca aun hombre o a un grupo de hombres a abandonar su trabajo antes de aceptar un salario que tenga para ellos una utilidad inferior a un determinado mínimo”3
El postulado clásico nos explica que las personas aceptarán un salario siempre y cuando compense el dolor que ocasiona el no poder consumir el ocio o desempeñarse en el trabajo dado. Este concepto se sintetiza en que el desempleo será voluntario y no involuntario, en otras palabras, el desempleo se da cuando las personas no aceptan trabajar por un salario que no cubre las expectativas de éstas, es decir, el salario recibido no se iguala a la desutilidad o la pérdida de utilidad de disfrutar del ocio o tiempo libre.

Keynes critica este postulado afirmando que el equilibrio en el mercado de trabajo no necesariamente se da como lo plantea la economía clásica, en el sentido que la oferta se iguala a la demanda de trabajo. En términos técnicos, la economía clásica plantea que el salario real, explicado por la productividad marginal del recurso humano o mano de obra o se iguala con la desutilidad marginal del trabajo. Keynes planteó que esta igualdad no se dá y que por tanto el mercado de trabajo no se vacía al mejor estilo Marshalliano, lo que significa un gran cambio en la visión de la economía.

La crítica se basa prácticamente en que el salario nominal se convierte en un dato institucional y que es definido fuera de las fuerzas del mercado de trabajo, por los trabajadores y los empresarios. En la economía clásica, las personas aceptan el trabajo así sea un salario nominal menor y si hay desempleo es porque las personas no aceptan los salarios bajos, los mismo que no cubren sus expectativas de sacrificio frente al ocio . En la economía keynesiana, las personas estarán desempleadas porque las empresas no demandan mano de obra dado un salario nominal, luego existiría un exceso de mano de obra para ese salario fijado institucionalmente.

Dado un salario nominal, que será mayor que el salario de equilibrio según la oferta y la demanda, la cantidad de empleo lo define la curva de la demanda, y la curva de oferta, hará las veces de exceso de mano de obra.




Sin embargo, con la cantidad de empleo utilizado, si proyectamos este valor hacia el eje horizontal, que mide la cantidad de empleo utilizado y cortamos esta vertical con la curva de oferta de trabajo (desutilidad marginal del trabajo), nos damos cuenta que la desutilidad marginal del trabajo es menor que el salario, lo que es explicado por Keynes al criticar el segundo postulado. En este caso, el salario real no se iguala con la desutilidad marginal del trabajo lo que significa que la economía no se encuentra en el pleno empleo, Keynes plantea que cuando se igualan las variables antes mencionadas, se da el pleno empleo pero que si existiría un desempleo friccional. La diferencia entre el salario real y la desutilidad marginal del trabajo significa que las personas aceptan el salario real aún si no se iguala a su costo de oportunidad del ocio. Por lo tanto, el desempleo sería involuntario, porque pudiendo trabajar más muchas otras personas, no pueden hacerlo.

Existirían luego dos formas de que se de el equilibrio en el mercado de trabajo, la primera es disminuyendo el salario nominal y aumentando el empleo, donde se cruzarían ambas curvas, la oferta y demanda de trabajo, y la otra es que la demanda de trabajo se expanda hasta que cruce a la curva de oferta de trabajo de tal manera resulte un salario igual al fijado institucionalmente. Ahora, bien, ¿cómo se lograría expandir la demanda de trabajo?

Según Keynes, el desempleo es involuntario, una categoría que no acepta la economía clásica porque plantea que los mercados se vacían. Luego, si el mercado de trabajo se vacía, existirá el pleno empleo de los recursos y el desempleo existente solamente será temporal o friccional como le llama la economía clásica. Keynes explica:
“los hombres se encuentran involuntariamente sin empleo (existe paro involuntario) cuando en el caso de que se produzca una pequeña alza en el precio de los bienes para asalariados en relación con el salario nominal tanto la oferta total de la mano de obra dispuesta a trabajar al salario nominal existente como la demanda total del trabajo a este salario sean mayores que el volumen de empleo existente”4
En otras palabras, dado un salario nominal fijado institucionalmente la demanda de trabajo de las empresas será menor que la oferta de trabajo formada por las personas, ocasionándose un desempleo involuntario en el sentido que las empresas no contratarán más mano de obra dado el salario nominal lo que significa que el mercado de trabajo no se vacía por déficit de demanda de mano de obra. También significa que existe personas dispuestas a trabajar dado el salario nominal pero que no existen plazas para éstas. Este concepto difiere diametralmente del concepto de desempleo friccional de la economía clásica.

Entonces la crítica de Keynes está orientada a que el desempleo friccional solamente se da en una situación de pleno empleo y donde el mercado de trabajo está equilibrado y que ésta es una situación característica de una caso particular y por lo tanto no es un caso general. Mientras que la economía clásica lo ve al revés, plantea que el desempleo es ocasional y que la economía tiende al pleno empleo y el equilibrio en el mercado de trabajo. Aquí podemos ver una de las grandes diferencias entre la visión de la economía clásica y la keynesiana.

En resumen, la crítica que efectúa Keynes a la teoría clásica, en cuanto al equilibrio parcial de un mercado, como es del trabajo, se puede dar con desempleo de mano de obra y que por tanto la economía clásica solamente considera un caso particular que es el pleno empleo. En otras palabras, la economía no tiende necesariamente al pleno empleo y que ésta puede estancarse con desempleo. Obviamente que la crítica de Keynes es mayor si se consideran el principio de la Demanda Efectiva, la preferencia por la liquidez, la eficiencia marginal del capital, la formación de la tasa de interés y la rigidez de los precios en el corto plazo. En otras palabras, toda la teoría realmente sería una diferenciación de la economía clásica. Sin embargo, la diferencia más resaltante es que en el keynesianismo se asume rigidez de precios mientras exista desempleo o si la economía no se encuentra en pleno empleo.

Es importante resaltar que en el caso extremo, teórico, la oferta agregada se puede considerar infinitamente elástica. Este supuesto implica que una expansión de la demanda efectiva o demanda agregada, como se conoce actualmente ocasiona un aumento del nivel agregado de producción sin una elevación de los precios. Sin embargo Keynes si acepta que en el corto plazo los precios aumentan cuando se da una expansión de la demanda efectiva pero la oferta no es vertical como es el caso de la economía clásica. En otras palabras, la expansión de la demanda efectiva, una parte se dirige al aumento de la producción agregada y la otra a precio, siendo este impacto mucho menor que el primero. Esto significa que si se expande la Base Monetaria nominal, también aumentará la base monetaria real y por tanto la liquidez siempre y cuando no haya variaciones en la preferencia por el efectivo que de alguna manera puede contrarrestar la expansión de la liquidez.

Entonces aquí está la diferencia con la economía clásica de que la oferta agregada no es infinitamente inelástica. Keynes planteaba que el caso clásico es particular y no general.

Adolfo Figueroa en su texto “Teorías Económicas del Capitalismo”5 explica lo siguiente:


“La proposición axiomática en la teoría keynesiana es que, aún en un mundo de mercados competitivos, hay mercados que operan con excesos de demanda u oferta. Estos son los mercados de precios fijos, donde los precios nominales se determinan independientemente de las cantidades. En la teoría walrasiana, por contraste, se supone que los precios relativos y cantidades se determinan simultáneamente. La economía capitalista se compone, en este caso, de mercados homogéneos: sólo de mercados de precios flexibles. Para la teoría keynesiana la economía capitalista estaría compuesta de dos tipos de mercados: los de precios flexibles y los de precios fijos, es decir, de mercados walrasianos y no walrasianos”
También agrega Figueroa que:

“La diferencia entre la teoría walrasiana y la keynesiana tiene que provenir6r de sus proposiciones axiomáticas. La diferencia tiene que estar en sus diferentes proposiciones axiomáticas sobre una misma estructura de mercado, por ejemplo sobre un mercado competitivo”

Podemos observar luego de los planteamientos de Figueroa que existiría un equilibrio keynesiano que se caracterizaría por exceso de oferta o déficit de demanda. Y es aquí donde Keynes explica que la economía no tendría automatismos para que se logre el pleno empleo en vista que se puede dar un equilibrio con estancamiento, desempleo, exceso de oferta, déficit de demanda, sobretodo en el mercado de trabajo, en vista que las empresas disminuirían sus inventarios y producirían menos hasta que la producción se iguala con la demanda efectiva (un efecto multiplicador invertido). Caso contrario es en el caso del recurso humano o la mano de obra que es creciente de acuerdo a la tasa de natalidad consistiendo luego en un exceso de oferta crónico, en el caso de estancamiento. Ahora bien, lo interesante es saber porque existiría el estancamiento y luego conocer la estrategia para sacar a la economía del estancamiento.

Keynes plantea que el Estado debe invertir en el caso que las empresas privadas no lo hagan en vista que si las inversiones disminuyen, cae el ingreso, la demanda efectiva, la producción y así periodo tras periodo, seguirá cayendo la producción, el consumo, vía la propensión marginal a consumir y finalmente el ahorro. Pero la pregunta es ¿por qué las empresas dejarían de invertir en una economía estable? La respuesta la da la teoría keynesiana a través del concepto de la eficiencia marginal del capital que disminuye en el largo plazo por el aumento de la producción, acercándose cada vez más a las tasas de interés y por tanto influyendo en las expectativas de largo plazo de los empresarios para finalmente frenar el volumen de las inversiones afectando así a la demanda efectiva, a la producción y al volumen de ocupación en vista que el consumo es siempre un porcentaje del ingreso y si las inversiones caen considerablemente, la producción caerá hasta que se igualen las ventas a la producción y así se tendría un equilibrio típico keynesiano con déficit de demanda de trabajo por parte de las empresas o exceso de oferta de recurso humano lo que significa el desempleo involuntario.

En resumen, según Keynes el Estado puede y debe actuar para acercar a la economía al pleno empleo porque si no, la economía puede tener un equilibrio con estancamiento durante años sin que exista una fuerza propia del mercado que empuje a la economía al pleno empleo.

Otra crítica interesante que efectúa Keynes a la economía clásica es sobre la teoría de los precios en el capítulo Nº 21 de su Teoría General.



Keynes critica la separación de la teoría del valor y de la distribución, por un lado, y de la teoría del dinero, por otro lado, y lo considera como una falacia.



1 Fondo de Cultura Económica / Serie de Economía, México D.F., 1986

2 Idem, página 17.

3 Idem

4 Idem, página 25.

5 Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, segunda edición, página 118, agosto 1996.

6 Idem, página 127.


Similar:

La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconKeynes contra hayek
Economía keynesiana, o Keynesianismo, teoría económica basada en las ideas de John Maynard Keynes, tal y como plasmó en su libro...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconEn 1936 el economista británico John Maynard Keynes revolucionó la economía
Además, las características del caso especial supuestas por la teoría clásica no son las de la sociedad económica en la que vivimos...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconReglas en el Comercio Internacional
John Maynard Keynes a formular su “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero” [1936] en la que favorecía mantener la...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconCapitulo 21 y 22 la escuela keynesiana: john maynard keynes, hansen y samuelson
Asimismo, su sistema se basaba en un enfoque psicológico subjetivo y estaba impregnado de conceptos marginalistas que incluyen la...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconJohn mynard keynes (1883-1946)
Biografía y comentario sobre la Teoría General del Interés, la Ocupación y el Dinero
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconAlfred Marshall y el Banco Central: política monetaria
Sus ideas en política monetaria fueron semilla para las de John Maynard Keynes, y su relevancia sirvió para que las de éste encontrasen...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconExplique en qué sentido la teoría económica de Marx es una crítica de la economía política clásica
Por qué seguir el camino de la economía política pura de Walras implicó que la teoría económica dejara de lado los análisis sobre...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconHistoria de la economíA
Busca información acerca de John Maynar Keynes y elabora un mapa mental o un eje cronológico de su vida. Hoja de pioner
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica icon¿Keynes partidario del valor trabajo?
Keynes habría aceptado, de alguna manera, la teoría del valor trabajo. Esta idea es defendida en Argentina por el doctor y profesor...
La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica iconEn el ecuador bicentenario
Catalina León. Universidad de Cuenca. Teoría crítica y teoría Postcolonial: puntos de encuentro en torno a la memoria

Página principal
Contactos

    Página principal



La teoría de john maynard keynes: La Crítica de la Economía Clásica

Descargar 25.33 Kb.