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    Horizontes y dilemas del pensamiento contemporáneo en el sur global






    II Congreso Latinoamericano de Teoría Social y Teoría Política

    Horizontes y dilemas del pensamiento contemporáneo en el sur global” Buenos Aires, 2 al 4 de Agosto de 2017




    II Congreso Latinoamericano de Teoría Social y Teoría Política

    “Horizontes y dilemas del pensamiento contemporáneo en el sur global”

    Buenos Aires, 2 al 4 de Agosto de 2017

    Mesa Temática número y nombre.



    MESA 17 | Configuraciones de “vida-vivo-viviente” en la actualidad científico-técnica de la región: episteme contemporánea, formas de subjetivación y modos de gobierno.

    Título de la ponencia.



    La producción de vida desnuda en el Estado de seguridad: la ciencia como estadística y dispositivo gubernamental.

    Nombre, Apellido y pertenencia Institucional de los autores.

    Juan Cruz Aponiuk (FFyL - UBA)

    Resumen


    En Latinoamerica nos encontramos ante el despliegue de un Estado de Seguridad, especialmente en Argentina a partir del gobierno de Cambiemos, y en Brasil, a partir de la suspensión legal del gobierno de Dilma Rousseff. Son muchas y diversas las características que tienen en común: sometimiento al capital financiero, alianza con los medios y la justicia, represión. Dentro de este contexto, el gobierno de Cambiemos apuesta por deslegitimar y redefinir los DDHH: es así que reducen los DDHH a ocuparse de los “vivos”. Tal estrategia no es menor, sino que hace al problema fundamental de la biopolítica, e implica una reducción de la vida a material disponible presente y sin historia, como explicitó Heidegger en La época de la imagen del mundo”. Creemos, como señala Giorgio Agamben en "L'aperto: l'uomo e l'animale" que la articulación y división metafísica de la vida -en una imagen humana que nunca adviene- es la tarea política fundamental, y desde esta perspectiva, quisiéramos interrogarnos por la estrategia actual gubernamental. Para esto, retomaremos el análisis agambeniano del Estado de Seguridad contextualizandolo en Latinoamerica, enfocándonos en Argentina, también la caracterización de la ciencia como estadística en Che cos'è il reale? La scomparsa di Ettore Majorana.

    1.

    Latinoamerica vive una época donde las esperanzas de la unidad política en conjunción con el crecimiento económico y una mejor redistribución, parecen ser abandonadas en favor del Estado de seguridad. Tal Estado de seguridad no es exclusividad de Argentina ni de Brasil, sino que viene siendo implementado hace largos años en países centrales como Estados Unidos, a través de la Patriot Act, o Francia, y su prologando Estado de excepción que ya cumple 2 años y probablemente sea prorrogado por quinta vez hasta noviembre. Creemos que es posible tomar algunas indicaciones de las intervenciones agambenianas en este debate para aprender a reconocer sus mecanismos, sin dejar de lado que nuestro contexto no es el mismo que el europeo ni el norteamericano.



    y la instalación de un gobierno legal pero sin legitimidad, y en Argentina a través de los votos, que emergió una forma de gobernar que nos remite al Estado de seguridad. En las primeras medidas del gobierno de Cambiemos encontramos una fórmula-patrón que implica más que un cambio de gobierno, para decirlo con Agamben, un pasaje del Estado de derecho al Estado de seguridad: apertura irrestricta de las importaciones, quita de retenciones al campo y reducción de las retenciones a la soja, el encarcelamiento ilegal de Milagro Sala y militantes de Tupac Amarú, dos jueces de la Corte Suprema por decreto, y derogación de la ley de medios.

    2.

    Si hay una preocupación generalizada en todos los programas políticos, es la de la seguridad. Así Agamben señala que la fórmula “por razones de seguridad” funciona como argumento de autoridad que impone perspectivas y medidas sin que ellas sean cuestionadas. Agamben recupera en buena medida el seminario Seguridad, territorio, población de Michel Foucault para pensar el Estado de seguridad, dejando de lado parcialmente la geneaología del Estado de excepción. Agamben da el siguiente motivo:



    aunque correcta, esta genealogía no permite comprender los dispositivos de seguridad contemporáneos. Los procedimientos de excepción apuntan a una amenaza inmediata y real que hay que eliminar suspendiendo por un tiempo limitado a las garantías de la ley; las “razones de seguridad” de las que se habla hoy en día costituyen, por el contrario, una técnica de gobierno normal y permanente1

    Quizás sea por estos motivos que Agamben prefiere hablar de un pasaje del Estado de derecho al Estado de seguridad antes que del Estado de excepción como en textos anteriores. No se trata de un cambio temporal, sino de la normalización de la excepción, en el que se establece una nueva organización estatal.

    Michel Foucault busca el origen de la seguridad contemporánea en la economía moderna, en Francois Quesnay y los fisiócratas. El Estado de seguridad funciona a partir del “dejar hacer, dejar pasar” apócrifo de Quesnay, en un mecanismo intimamente ligado al poder de policía y a la despolitización. Agamben expone la lógica fisiocrática:

    Uno de los principales problemas que los gobiernos debían afrontar entonces era el de la escasez y la hambruna. Hasta Quesnay, intentaban prevenirlas mediante la creación de graneros públicos y prohibiendo la exportación de granos. Pero esas medidas preventivas tenían efectos negativos en la producción. La idea de Quesnay fue invertir el procedimiento: en lugar de intentar prevenir las hambrunas, había que dejar que se produjeran y, por medio de la liberalización del comercio exterior e interior, gobernarlas una vez que se hubieran producido.2

    Tal procedimiento gubernamental, invierte la lógica hasta ese momento establecida, pudiendo hacerse patente hasta nuestros días. Se trata de un mecanismo que rige a los vivientes en cada uno de los aspectos posibles: ecología, seguridad interior, educación, alimentación, etc. En vez de gobernar las causas, mecanismo que resulta costoso, resulta más productivo gobernar los efectos. En él, la libertad del mercado, de la economía necesita de un despliegue de técnicas de seguridad masivas, como la biometría digital que está presente tanto en los celulares que ya forman parte de la corporalidad humana como en los aeropuertos. Es así que Agamben desde el 2003 que no visita Estados Unidos, ya que se hizo obligatorio en el país la identificación biométrica para ingresar. Desde entonces las medidas de seguridad se multiplicaron con gran intensidad: hoy en día es más fácil entrar a Estados Unidos si se tiene una cuenta de Facebook que si no.

    En Argentina nos encontramos ante una experiencia extrema de tal lógica que lleva al límite la posibilidad de la vida, donde una extraña noción de verdad pseudoplatónica de mercado la lleva adelante. La apertura de importaciones desmanteló la industria, la desregulación del dólar significó una devaluación letal, ambas fomentadas a partir de una cierta productividad y utilidad verdadera. Como en un pseudoplatonismo, el diagnóstico del gobierno dictaminó que la regulación política y estatal de la economía de carácter intervencionista es considerada sin existencia ontológica sobre la verdad del mercado, por lo que dejar de regular el dólar y la exportación-importanción no tendría efecto alguno sobre la vida concreta. Política de la verdad que reduce a nada la existencia y esperanza de millones que son excluidos inclusivamente desde el poder soberano.

    Agamben recuerda en “In questo esilio. Diario italiano 1992-94” que los sobrevivientes que volvian de los campos no tenían nada de contar, y que mientras más auténtico era su testimonio, menos ellos comunicaban aquello que habían vivido. Salian desnudados, vacíos y desorientados, sin ganas de hablar. Y señala que “hechas las debidas distancias, esta sensación de sospecha en las confrontaciones del propio testimonio vale, de algún modo, también para nosotros. Parece que nada, en aquello que hemos vivido en estos años, nos autoriza a hablar.”3 Algo similar nos sucede a nosotros, que en nuestra condición periférica, la sociedad del espectáculo expropia al lenguaje de tal modo que nos deja sin autorización para narrarnos. Es así también como el pseudoplatonismo que señalabamos, en su patético dualismo, busca negar todo logro colectivo alcanzado.

    De este modo, a la lógica fisiocrática, en Argentina nos encontramos con la particularidad de cierta lógica colonial. No basta con liberar absolutamente la economía, y multiplicar los mecanismos de seguridad, sino que existe una cierta deslocalización del gobierno: parece gobernar para el norte más que para el sur, de un modo tan extremo, que no necesita de tener saber gubernamental presente en políticos formados, sino técnicos que sigan recetas que se confunden con facilidad con administradores de empresas. Aún así, el gobierno de la Argentina vuelve a mostrarse en su carácter colonial no sólo en su sometimiento al FMI, en la entrega de su industria nacional, recursos, toma de deuda para ser fugada a quiénsabedónde aunque lo sospechamos, sino especialmente en sus esfuerzos por establecer la existencia de una amenaza terrorista análoga a la de Francia o EEUU. Sí, aunque con cierto carácter paródico, el gobierno busca instalar la existencia de conclaves terroristas en el país para justificar la compra desmesurada de armas de guerra, para un país que no tiene ningún conflicto de potencial bélico. El Estado de seguridad requiere de una guerra contra el terrorismo, y como cualquiera puede ser un terrorista en potencia, especialmente en un país lejano a tal conflicto, produce y multiplica enemigos: militantes, kirchneristas, piqueteros, trabajadores, organismos de DDHH, jueces, hasta el papa y muchos más, son atacados sistemáticamente como conspiradores que atentan contra la productividad y la sana racionalidad.

    Dentro de este contexto de guerra y miedo, recuperemos una de las características que señala Agamben: si para Hobbes el Estado ponía fin al miedo y a la guerra de todos contra todos, en cambio, en el Estado de Seguridad, es el miedo hacia el terrorismo la fuente de su legitimidad.4

    3. En Qué es real? La desaparición de Ettore Majorana encontramos indicios para pensar cómo la estadística como política de la verdad, a partir de la física cuántica.



    1 Le Monde Diplomatique Edición Cono Sur, “La obsesión securitaria hace mutar la democracia”, Giorgio Agamben, Marzo 2014.

    2 Ibídem

    3 Mezzi senza fine. Note sulla politica, Bollati Boringhieri, 1996, p.94.

    4 http://www.lemonde.fr/idees/article/2015/12/23/de-l-etat-de-droit-a-l-etat-de-securite_4836816_3232.html « De l’Etat de droit à l’Etat de sécurité », Giorgio Agamben, 23.12.15.

    II Congreso Latinoamericano de Teoría Social y Teoría Política - Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires - Buenos Aires, Argentina


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