• Introducción

  • Descargar 98.3 Kb.


    Página1/13
    Fecha de conversión24.02.2019
    Tamaño98.3 Kb.

    Descargar 98.3 Kb.

    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales


      1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   13


    La fase colonialista del capitalismo: el Imperialismo del siglo XIX

    Humberto Domínguez Chávez y Rafael Alfonso Carrillo Aguilar

    CCH/UNAM Planteles Azcapotzalco y Sur

    Abril de 2007



    Introducción

    “El periodo que estudiamos es una era en la que aparece un nuevo tipo de imperio, el imperio colonial. La supremacía económica y militar de los países capitalistas no había sufrido un desafío serio desde hacía mucho tiempo, pero entre finales del siglo XVIII y el último cuarto del siglo XIX no se había llevado a cabo intento alguno por convertir esa supremacía en una conquista, anexión y administración formales. Entre 1880 y 1914 ese intento se realizó y la mayor parte del mundo ajeno a Europa y al continente americano fue dividido formalmente en territorios que quedaron bajo el gobierno formal o bajo el dominio político informal de uno u otro de una serie de estados, fundamentalmente el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Bélgica, los Estados Unidos y Japón. Hasta cierto punto, las víctimas de ese proceso fueron los antiguos imperios preindustriales supervivientes de España y Portugal, el primero –pese a los intentos de extender el territorio bajo su control al noroeste de África- más que el segundo. Pero la supervivencia de los más importantes territorios portugueses en África (Angola y Mozambique), que sobrevivirían a otras colonias imperialistas, fue consecuencia, sobre todo, de la incapacidad de sus rivales modernos para ponerse de acuerdo sobre la manera de repartírselo. No hubo rivalidades del mismo tipo que permitieran salvar los restos del imperio español en América (Cuba, Puerto Rico) y en el Pacífico (Filipinas) de los Estados Unidos en 1898. Nominalmente, la mayor parte de los grandes imperios tradicionales de Asia se mantuvieron independientes, aunque las potencias occidentales establecieron en ellos «zonas de influencia» o incluso una administración directa que en algunos casos (como en el acuerdo anglorruso sobre Persia en 1907) cubrían todo el territorio. De hecho, se daba por sentada su indefensión militar y política. Si conservaron su independencia fue bien porque resultaban convenientes como estados-tapón (como ocurrió en Siam –la actual Tailandia-, que dividía las zonas británica y francesa en el sureste asiático, o en Afganistán, que separaba al Reino Unido y Rusia), por la incapacidad de las potencias imperiales para acordar una fórmula para la división, o bien por su gran extensión. El único estado no europeo que resistió con éxito la conquista colonial formal fue Etiopía, que pudo mantener a raya a Italia, la más débil de las potencias imperiales”1

    Sus fórmulas de dominación variaron, desde el dominio colonial típico, hasta formas más sutiles como las figuras del protectorado,2 desarrollados por el imperialismo norteamericano, en diversos territorios del mundo.

    Se considera al colonialismo como la dominación total: política, cultural, militar, económica, sobre otro territorio; con algunas excepciones, los viejos imperios coloniales estaban ubicados principalmente en América. El imperialismo, por su parte, surge en la segunda mitad del siglo XIX y se caracteriza por el establecimiento de relaciones de dominio indirecto, sobre todo económico, entre las potencias desarrolladas y los países atrasados tecnológicamente. Sin embargo, los países europeos y los EUA mantuvieron dominios coloniales clásicos, con dominio político directo, hasta después de la Segunda Guerra Mundial en amplios territorios del mundo, en Africa, Asia y en el Pacífico, en la búsqueda de objetivos económicos típicamente mercantilistas, en la apropiación de mercados y la explotación de materias primas, junto a otros objetivos económicos nuevos como la exportación de capitales.

    Locomotora Rocket de G. Stephenson. London Science Museum



    http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:The_Rocket.JPG

    La inversión de capitales en el extranjero proporcionaba una válvula de seguridad, ya que permitía que la acumulación de ganancias en las metrópolis no superara las posibilidades de inversión rentable en su interior; esta situación se rompió con las quiebras financieras internacionales, como la bancarrota española de 1866, la falta de pago de intereses de la deuda turca, las quiebras bancarias en Austria y Alemania o la disminución de la construcción ferroviaria en EUA y en los países europeos; esta suspensión de las inversiones externas impulsó la inversión interna, lo que a su vez incrementó la capacidad productiva, presionándose a la baja los precios y los beneficios, produciéndose los síntomas de una superproducción para el mercado existente. El Imperialismo aparece con la Gran Depresión de 1873, época de crisis económica que se mantuvo hasta 1896, debido a la quiebra del monopolio industrial inglés y la competencia con otros países industrializados en el mercado internacional. Dentro de los factores que recortaron los beneficios empresariales podemos considerar:

    1. La creación de sindicatos obreros y sus luchas, que hicieron subir los salarios

    2. Durante los años de 1870 se redujeron en forma drástica las tasas de interés y de descuento bancario, lo que provocó el incremento del capital disponible en busca de inversiones

    3. La reducción de los costos de producción y el aumento de la productividad impulsó una caída de los precios entre 1870-1880; proceso que se agravó por la fuerte competencia existente entre los productores y la consecuente contracción de la demanda de productos por la creciente industrialización.



    John Pierpont Morgan (1837-1913



    http://en.wikipedia.org/wiki/J._P._Morgan

    Andrew Carnegie (1833-1919)



    http://en.wikipedia.org/wiki/Andrew_Carnegie

    La solución que dieron los empresarios se orientó a tratar de restringir la competencia, mediante la concentración y monopolización del capital y la expansión territorial, con dos medidas principales: proteger los mercados y concentrar la producción; esto se inició en Alemania y en EUA, antes que en Inglaterra, originándose poderosas agrupaciones de productores como los konzern alemanes de Gustav Krupp (1870-1950) y Heinrich Thyssen (1875-1947) y los trusts americanos de John Pierpont Morgan (1837-1913) en las finanzas y de Andrew Carnegie (1833-1919) en el acero. Sus corporaciones disponían de enormes capitales para invertir, lo que ya no era rentable en sus países, por lo que la única solución consistió en expandir estos capitales al invertir en el exterior, en países atrasados tecnológicamente, en donde los beneficios eran más elevados por resultar más baratas las materias primas y más reducidos los salarios.


      1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   13

    Similar:

    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconTema 5: El movimiento obrero
    Revolución Francesa. La burguesía industrial y financiera tiene como lema el conseguir el mayor beneficio al menor coste; se trata...
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconTrabajo de economía Actividad 3: Sistemas económicos [corrientes económicas]
    Según el texto, ¿Qué diferencia existe entre el capitalismo y las demás corrientes económicas?
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconHora de balances
    Las tácticas en el seno del movimiento obrero y sindical durante los tres últimos decenios
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconProfesor: Diaz Myriam
    Comprender el desarrollo científico – tecnológico de fines del siglo XIX, en el tránsito del capitalismo de libre competencia al...
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconCapitalismo Wikipedia, la enciclopedia libre
    El trabajo "La riqueza de las naciones" le concedió a Adam Smith el título de fundador intelectual del capitalismo
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconCompetencia y monopolio en el capitalismo argentino
    Competencia y monopolio en el capitalismo argentino. Los límites de la acumulación de capital
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconEl Movimiento Obrero: Entre la resistencia, el retorno y el golpe. El fin de una etapa. (1955-1976)

    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconA01500070 “Ocupar Wall Street. Indignados en el epicentro del capitalismo mundial”. Noam Chomsky
    El movimiento occupy, es la mayor reacción pública en treinta años de opresión económica en Estados Unidos. El movimiento es la consciencia...
    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales iconCaracterísticas del Feudalismo y transición al Capitalismo
    Antigüedad y el capitalismo moderno. Concretamente, se entiende como un conjunto de relaciones de producción y dependencia entre...

    Página principal
    Contactos

        Página principal



    Características del capitalismo industrial de libre competencia, el movimiento obrero y las corrientes sociales

    Descargar 98.3 Kb.