• Sergio Ferreira y Fernando Moreno

  • Descargar 0.52 Mb.


    Página1/32
    Fecha de conversión01.04.2018
    Tamaño0.52 Mb.

    Descargar 0.52 Mb.

    Biblioteca virtual


      1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   32



    BIBLIOTECA VIRTUAL


    SALA DE LECTURA
    CONSEJO LATINOAMERICANO DE CIENCIAS SOCIALES

    (CLACSO)


    Callao 875, 3er. Piso

    (1023) Buenos Aires, Argentina


    Tel: (54-1) 811-6588 / 814-2301


    Fax: (54-1) 812-8459

    e-mail: clacso@clacso.edu.ar



    URL: http://www.clacso.org
    La responsabilidad de los diarios y el Defensor del lector en el Paraguay

    Sergio Ferreira y Fernando Moreno




    Introducción
    En Asunción se publican cuatro diarios que pertenecen a grupos empresariales fuertes e influyentes: ABC Color, de Editorial AZ, dirigido por Aldo Zuccolillo; Hoy, de Editora Hoy, bajo la dirección de Hugo Oscar Aranda; Noticias El Diario, publicado por Editora Continental, integrante de la Red Privada de Comunicación (RPC), bajo la presidencia de Néstor López Moreira, y Ultima Hora, de la Editorial El País, dirigido por Demetrio Rojas. Estos diarios suelen convertirse en medios de expresión de sus propios intereses1.
    Cuando la noticia es un reflejo de los intereses de la empresa periodística que la publica, el verdadero contexto del acontecimiento es presentado de una manera deliberadamente parcial. Debido a esto, el público no puede tener una visión clara, a través de la prensa escrita, de lo que acontece diariamente. Al tratar la noticia sobre un aspecto del acontecimiento, el que afecta a los intereses de la empresa periodística, se está intentando crear una opinión pública que concuerde con los intereses del periódico, antes que ofrecer un servicio informativo al público.
    Por otro lado, los lectores no solo están expuestos a las tergiversaciones hechas a favor de los intereses de la empresa periodística, sino también a los errores cometidos en la redacción de la información y que son presentados como datos verdaderos. Existen fallas de todo tipo, desde ortográficas hasta en la forma de recolección de la noticia (recurriendo a la fuente de información equivocada, por ejemplo).
    En algunos diarios existe una persona encargada de defender los derechos del lector (el de recibir una información correcta, más que nada). Este periodista critica los errores de las publicaciones del diario y cuida el derecho de respuesta del lector. Es un cargo creado en respeto al público. Ese puesto es el del defensor del lector, una variación del ombudsman o defensor del pueblo aplicada a la prensa. Goza de una independencia real, que se garantiza al no poder ser despedido mientras ejerce la función, ni por un año después de dejar el cargo.
    Partiendo de esta figura relativamente nueva (fue creada hace 26 años en los Estados Unidos), en este trabajo se pretende estudiar la responsabilidad que asumen los diarios de Asunción con respecto a lo que publican en sus ediciones.
    De esta manera, se ha entrevistado a periodistas, a directores de diarios y al sindicato de periodistas acerca de la situación actual de la prensa escrita paraguaya y la inclusión del ombudsman en la prensa paraguaya. También se ha investigado sobre la función del ombudsman en otros países, su origen, el Defensor del Pueblo y la Defensoría Vecinal de la Municipalidad de Asunción, una función similar que fue tenida en cuenta en este trabajo para verificar la respuesta que ha tenido en la comuna de Asunción. Además, se ha recurrido a estudios sobre manipulación y niveles de confiabilidad y de lectura de los diarios asuncenos.

    De si este trabajo será útil o no, dependerá si todas aquellas personas que de una u otra forma están vinculadas al proceso diario de producción de noticias encuentren datos que puedan ayudarles a mejorar sus actividades diarias, o, en el mejor de los casos, sea el punto de partida para futuras investigaciones sobre la prensa de nuestro país.


    No es nuestra intención olvidarnos de aquellas personas que de una u otra manera han colaborado para la realización de este trabajo. La memoria juega a veces en contra nuestra, pero a continuación quisiéramos nombrar a algunas de esas personas: Tomás Palau Viladesau (nuestro tutor), Mario Vitor Santos (ex ombudsman de Folha de S. Paulo), Darío Elías (corresponsal del diario ABC Color en Washington), Rolando Natalizia, Alcibiades González Delvalle, Eduardo Báez Galeano, Marta Rossi, Yasuyo Kajimoto (Agregada Cultural de la Embajada del Japón), Luis Alfonso Resck, Leni Pane de Pérez Maricevich (Defensora Vecinal de la ciudad de Asunción), José Luis Simón (ombudsman del diario Hoy), Marielle Palau, Rocío Galiano, David B. Shedden (investigador de The Poynter Institute for Media Studies) y Catherine Turnbull (del Departamento de Administración de la Editorial Beacon Press).
    Nuestros agradecimientos también a los señores directores de los diarios ABC Color, Hoy y Ultima Hora, a César Coll y al Dr. Gerónimo Angulo Gastón (de la asesoría jurídica de ABC Color), al Dr. Atilio Gómez Grassi (asesor jurídico de Ultima Hora) y a los jefes de redacción y los periodistas de los cuatro diarios.
    A todos ellos, muchísimas gracias.

    1. El por qué del trabajo



    En la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, en su artículo 19, se estableció el derecho de las personas a la información, que garantiza la libertad de opinión y de expresión, y que es esencial para lograr otras libertades fundamentales.
    Pero las personas tendrán algún día que reconocer un derecho aun más amplio y quizás más importante: el derecho a la comunicación, que les permita actuar en forma activa en el proceso comunicativo y no ser solamente un perceptor de flujos informativos.
    Esta concepción dará una visión desmonopolizadora de la industria y la profesión periodística como exclusivos emisores o difusores de información. Parte de esta concepción fue concretada dentro de la prensa escrita a finales de los años '60, cuando en dos diarios norteamericanos fue instaurado el primer ombudsman o defensor del lector.
    Esta nueva función dentro de la estructura de un diario emula las actividades del defensor del pueblo, figura concebida e instaurada por vez primera en Suecia en el siglo pasado. Su principal función es la de ser el representante de la comunidad ante los detentadores de la administración pública.
    Esta preocupación válida sobre el manejo de la cosa pública, que inspiró al país nórdico la instauración del representante del pueblo, no fue tenida en cuenta por los otros países, sino hasta el comienzo de este siglo; época que se vió convulsionada por dos grandes guerras mundiales y transformaciones muy aceleradas de la sociedad como consecuencia de un incontrolable crecimiento tecnológico.
    Y la comunicación en todas sus formas no quedó inmune a este avance de la tecnología; muy por el contrario, llegó a obtener de la misma más poder de influencia del que poseía. Y ante este acelerado y desmesurado crecimiento de los medios de comunicación masiva, la figura del hombre, como individuo dentro de una sociedad, fue disminuyendo hasta el punto en que hoy pareciera solo formar parte de una masa amorfa, que puede ser controlada a través de los mensajes emitidos por los medios de propagación masiva.
    Nuestro país tampoco está exento de esta oleada tecnológica, y tiene el agravante de ser un país subdesarrollado cuyas implicaciones son varias: van desde un alto grado de analfabetismo hasta una débil estructura de red comunicacional a nivel nacional.
    La frágil formación cultural de gran parte de la población del Paraguay hace del paraguayo un individuo altamente vulnerable ante los mensajes difundidos por los medios de comunicación. Y los diarios son componentes de esa red de medios.
    La falta de estudios analíticos sobre la prensa escrita en nuestro país, el carácter corporativo de cada una de estas empresas periodísticas que le obliga, en determinados casos, a defender sus propios intereses en detrimento de los de la comunidad; la estructura verticalista/autoritaria vigente en las mismas, y la falta de atención más eficiente de parte de los periódicos ante los reclamos de los lectores, son algunas consideraciones que se tuvieron en cuenta para la realización del presente estudio.
    Ante esta situación, se creyó oportuno poner a conocimiento de muchos la existencia de un defensor del lector como una instancia válida para lograr que la difusión de noticias, a través de la prensa escrita, sea lo más correcta y ecuánime posible. No pretendemos la desaparición completa de los errores en los diarios, pues sería como mirar el cielo en una noche despejada y no querer encontrar estrellas.
    Solo deseamos que esta instancia permita a los lectores lograr una mejor canalización de sus quejas o sugerencias, y que esto ayude a los diarios a adoptar una actitud de mucha mayor autocrítica y una mayor exigencia ante el producto que elaboran diariamente.

    2. Derivaciones principales del ombudsman


    2.1 Defensor del pueblo
    2.1.1 Concepto, orígenes y funciones

    La función del ombudsman se remonta a los años de la antigua Roma, pero no estaba relacionada al área de la comunicación sino al derecho. Su asociación con la comunicación, específicamente con el periodismo, es muy reciente; se inicia en 1967. Pero es importante nombrar las experiencias anteriores, ya que sin las mismas, el defensor del lector no existiría.


    El ombudsman (palabra de origen sueco que significa "representante del hombre") es un defensor intermediario entre un colectivo de personas y una institución que puede actuar en diversos segmentos de la sociedad. Ese es el concepto moderno que tenemos del cargo, pero una función de representación popular ante los estamentos de poder ya fue instituida por el emperador romano Valentiniano en el año 368 con el título de Defensis Plebis, que en latín significa "defensor del pueblo" y cuyo deber era defender y proteger a la población romana y cuidar de la tutoría de los menores. Esta figura jurídica fue potencializada por el emperador Teodosio en el año 397.
    En el 568, cuando se implantó el reino de los visigodos en la península ibérica, el rey Recaredo estableció el Defensor Civitatis, en cuya elección intervenían los obispos y era una instancia importante de defensa de los ciudadanos.
    Esa fue la primera oportunidad en que se instituía una figura de representación y defensoría del pueblo ante el gobierno en la península ibérica. Luego, en ocasiones posteriores, surgiría nuevamente con otras denominaciones o con algunos cambios en los roles, pero, en esencia, el cargo reuniría las mismas características.
    Ya en la Edad Media, en 1196, Pedro II de Aragón instituyó el Abogado de los Pobres y de los Huérfanos, para defender a las personas más necesitadas o indefensas. Estos precedentes luego tienen alguna implantación en diferentes reinos ibéricos. En las tradiciones jurídicas de los reinos pirineicos, como el Síndico Procurador de Alava, y en los territorios vascos de influencia castellana fueron implantadas figuras jurídicas relacionadas con la defensoría del pueblo.
    Entre los representantes del pueblo de los diferentes reinos ibéricos se destaca la figura del Justicia Mayor de Aragón, como defensor de los derechos y libertades de los ciudadanos y de los fueros aragoneses.
    Esta institución tuvo una gran importancia en el reino de Aragón, que continuó luego en la unión con Castilla, y tuvo una gran trascedencia e influencia en las instituciones jurídicas destinadas a defender al ciudadano y asegurar el imperio de la ley.
    Los Reyes Católicos Fernando de Aragón e Isabel de Castilla dispusieron en 1494, por una Real Ordenanza, la elección de los Procuradores del Común, quienes hasta el siglo XVIII fueron representantes directos del pueblo en los cabildos. Y posteriormente, por Real Provisión del 5 de mayo de 1776, se estableció la nominación del Diputado del Común, que tenía por misión la defensa de las libertades públicas frente a los excesos del poder, con la independencia garantizada para su actuación.
    El sistema municipal en todas las ciudades españolas, incluso en las iberoamericanas, tenía vigencia y aplicación en los cabildos. En Paraguay tenemos un caso ejemplar en la historia del continente, que es uno de los antecedentes de la independencia de los países latinoamericanos: la Revolución de los Comuneros, en la que se actuó en defensa del "común", del pueblo, en contra de las arbitrariedades cometidas por los estamentos de poder de la colonia.
    Si bien en la península ibérica y en los países iberoamericanos el representante del pueblo (en sus diferentes variantes) tuvo mucha trascendencia, es en Suecia donde se consolidó tal como es conocido actualmente. Inclusive, es allí donde adoptó el nombre de ombudsman.
    Su origen se remonta al siglo XVIII, pero surgió oficialmente en la ley constitucional sueca del 6 de junio de 1809. A partir de entonces, la función adquiría status ministerial. El ombudsman legalmente fue reconocido como un funcionario nombrado por el gobierno para defender a la población, escuchar sus quejas, sus denuncias de irregularidades, verificar reclamos de ciudadanos perjudicados por el gobierno o por funcionarios públicos. Durante cien años, el ombudsman funcionó como institución solo en Suecia, sin traspasar sus fronteras y sin ser incorporado a otras legislaciones.
    Finlandia fue el segundo país en tener su ombudsman. Este país, que antiguamente formó parte de Suecia, se convirtió en Gran Ducado Constitucional como parte del Imperio ruso en 1809, y en donde se nombró un Canciller de Justicia, antecedente inmediato del primer ombudsman parlamentario creado por la Constitución de 1919.
    Dinamarca fue el siguiente país en adoptarlo a través de su Constitución de 1953, y es gracias a su primer ombudsman, el Dr. Sthephan Hurwitz, hombre de reconocido prestigio intelectual, y a sus numerosas obras sobre su experiencia en ese cargo, que esta función adquirió gran difusión a nivel internacional.
    También las organizaciones internacionales de los derechos humanos, especialmente las Naciones Unidas, tuvieron gran influencia en la institucionalización a nivel mundial de la figura del ombudsman, a través de los diferentes seminarios y conferencias internacionales en los más diversos países. En 1978, con la creación del Instituto Internacional del Ombudsman, con sede en la Universidad de Alberta (Canadá), se institucionalizó el movimiento mundial proombudsman.
    En 1962 fue instaurado en Nueva Zelanda, donde se vio la gran versatilidad que tenía esta función para su adaptación a regímenes jurídicos bastante diferentes al escandinavo. Posteriormente, Inglaterra, específicamente en marzo de 1967, lo introdujo a su legislación bajo el nombre de Delegado Parlamentario para la Administración y cuyo funcionamiento se apartó sensiblemente de los modelos nórdicos originales. Israel lo instituyó en 1971 con el nombre de Comisionado para las Quejas del Público, y lo ejerce el contralor del Estado.
    En Francia fue incorporado en 1973, bajo la denominación de Mediador, y fue establecido para mejorar la relación entre los administrados y los administradores. La primera experiencia en tierras americanas ocurrió en Canadá hacia 1962, pero no fue instaurado con jurisdicción en todo el país, sino en algunas provincias como Alberta, New Brunswick, Quebec, Manitoba, Saskatchevan, Ontario, Terranova y British Columbia. Este es también el caso de Italia.
    En Portugal es nombrado por primera vez en 1975, y sus funciones están reguladas por una ley orgánica promulgada en 1977. El 6 de abril de 1981 es sancionada la Ley Orgánica del Defensor del Pueblo en España.
    Otros países que ya han instaurado esta figura en sus respectivos sistemas jurídicos son: Guyana, Venezuela, Ghana, Mauricio, Tanzania, Indonesia, Samoa, Hong Kong, Fidji, India, Holanda, Malta, Islandia, Irlanda, Chipre, Filipinas, Malasia, Pakistán, Bangladesh, Uganda, Zambia, Trinidad y Tobago, entre otros.
    En Latinoamérica, es Guatemala el primer país en introducir la figura del ombudsman con rango constitucional en 1986. Seis años más tarde, Colombia también lo instituye, y ese mismo año (1992), en noviembre, Costa Rica lo introduce dentro de su sistema jurídico.
    En nuestro país queda consagrada en la nueva Constitución Nacional de 1992 la figura del Defensor del Pueblo, cuyas funciones deberán ser reguladas por ley, la cual todavía no fue promulgada, aun teniendo en cuenta que en el Parlamento nacional ya fueron presentados varios proyectos de ley sobre el mismo.
    2.1.2 Características
    Las condiciones para ejercer el cargo no son especiales. Deben reunir casi los mismos requisitos necesarios para el ejercicio de una función pública y algunas veces para las funciones judiciales, pero siempre se exigen solvencia moral y una transparente trayectoria administrativa y política. Preferentemente se busca a personas con título universitario, por lo general de la rama de derecho. En los países de mayor tradición legal y en donde existe la figura del ombudsman, se puede notar que la mayoría de los mismos son personas con suficiente experiencia administrativa y legal.
    Entre las diversas funciones que debe cumplir un ombudsman, debido a sus más diversas adaptaciones a regímenes jurídicos de los diferentes países en donde se ha instaurado, citaremos las más comunes e importantes:
    i. Protección y garantía de los derechos y libertades fundamentales contra los abusos de las autoridades.

    ii. Controlar la administración pública y las Fuerzas Armadas.

    iii. La competencia se extiende, en general, a todos los funcionarios administrativos y judiciales de carácter nacional o local.

    iv. En su jurisdicción se incluyen todas las agencias estatales, incluyendo a sus agentes y otras personas que han sido designadas para ejercer funciones públicas.

    v. Igualmente, supervisar las organizaciones semi gubernamentales o privadas que brindan servicios públicos.

    vi. Toma decisiones con total independencia tanto del Gobierno como del Parlamento; puede actuar de oficio, cuando tiene noticias de una cuestión, por intermedio de la prensa, como resultado de sus investigaciones o como consecuencia de sus quejas.

    vii. Recabar informaciones.

    viii Convocar a funcionarios públicos para que den explicaciones sobre sus actuaciones.

    ix. Asistir a las deliberaciones de organismos judiciales y administrativos, y, aunque no puede anular o revocar los actos administrativos que surjan de aquellas, puede formular sugerencias para que puedan ser modificados.

    x. Puede dar recomendaciones sobre las normas dictadas por el Parlamento o el gobierno, dando así un significativo aporte para el avance legislativo.

    xi. Debe dar un informe anual al Parlamento.

    xii. Tiene competencia para fiscalizar tanto las oficinas dependientes del Poder Ejecutivo como del Poder Judicial, aunque en este último caso no puede suspender las actuaciones de los tribunales de justicia ni atacar la cosa juzgada.

    2.2 Defensor del lector
    2.2.1 Orígenes
    La idea de crear un ombudsman en la prensa surgió de dos periodistas estadounidenses y de la iniciativa del director de dos periódicos del estado de Kentucky, que supo captar esa idea.
    En marzo de 1967, el periodista estadounidense Ben H. Bagdikian, en un artículo publicado en la revista Esquire, manifestó su preocupación de que cada vez más diarios tradicionales e independientes eran comprados por cadenas poderosas, hecho por el cual él creía que era necesario una instancia que escuche a los lectores y que frene los intereses de la empresa que escapen del hecho periodístico y que puedan afectar negativamente al público.
    El 11 de junio de ese mismo año, el editorialista de The New York Times, Abe H. Raskin, escribió en la revista dominical del diario neoyorquino el artículo titulado "¿Qué funciona mal en los diarios estadounidenses?". En el mismo, analizaba la situación en que se encontraba la prensa de su país en ese entonces, sumida en una crisis de confianza. Señalaba que esta situación se debía a que los períodicos tenían una gran confianza en sí mismos y se manifestaban indiferentes hacia lo que pueda venir de fuera de la empresa, lo que a la larga se convertiría en una amenaza. Para afrontar este problema, él hallaba correcto que lo producido en el periódico debía ser confrontado por un departamento de crítica interna "para comprobar la rectitud y suficiencia de su cobertura informativa y sus comentarios" (Raskin: 1967).
    El editorialista sugería que se instituya un ombudsman para el lector. Proponía el perfil ideal para la función: alguien con experiencia y autoridad para oír reclamos y actuar de alguna manera, investigar y resolverlos.
    Norman Isaacs, el editor ejecutivo de los diarios Louisville Courier Journal y Louisville Times de la ciudad de Louisville (Kentucky), creó el puesto de ombudsman para ambos períodicos, ocho días después de la publicación del artículo de Raskin. Nombró a John Herchenroeder para el cargo, quien se convirtió así en el primer defensor del lector de la historia de la prensa.
    Dos años más tarde, el diario The Washington Post adoptó la función del ombudsman, lo que aumentó la credibilidad de la institución en los Estados Unidos y en el mundo.
    Veinticuatro años más tarde, el cargo ha sido adoptado por periódicos de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, España, Italia, Japón, Israel, Sudáfrica, Brasil, Colombia y de nuestro país. El diario Hoy presentó al primer ombudsman de la prensa paraguaya a mediados de noviembre de 1993.

    2.2.2 Concepto y funciones


    El defensor del lector es el encargado de recoger y atender las quejas de los lectores de sus respectivos diarios sobre lo que se publica. Verifica si el tratamiento informativo del acontecimiento que da el diario a cuanto sucede en su país de origen y en el mundo, es correcto y acorde con las reglas éticas y profesionales del periodismo.
    "Es imposible hacer un diario sin errores. Los ombudsmen están para ayudar en la tarea de ganar la batalla contra el error y la desinformación. La conversación diaria con la víctima del error, el lector, solo puede ayudar. No importa si se trata del lector común, que señala el empleo equivocado de una regla gramatical o de un ministro de Estado, víctima de la distorsión de sus declaraciones a la prensa. Importa ser el lector", dice Caio Tulio Costa, primer defensor del lector del diario brasileño Folha de S. Paulo, en su libro "O Relogio de Pascal" (1991).
    "El ombudsman se ata a una coherencia rígida, que opone con vigor (a veces un rigor extremado) el periodismo a la ficción; busca reglas claras y objetivas que, antes de enseñar cómo es que se hace un periodismo dinámico e inventivo, buscan los límites para que el dinamismo y la inventiva no se vuelvan contra el propio periodismo y su lector" (Costa: 1991). Pues "el periodismo no puede ser entendido apenas con la ¨técnica¨ de la que habla Caio Tulio; puede ser ¨un arte¨, un ¨género literario¨, como prefiere Alceu Amoroso Lima, por ejemplo, y aun así tendrá que sujetarse a una ética transparente para el lector", afirma el periodista brasileño Eugenio Bucci en la reseña que escribió sobre el libro "O Relogio de Pascal", de Caio Tulio Costa, y que fue publicada por la revista brasileña Imprensa (Bucci: 1991).
    El ombudsman desarrolla su trabajo crítico con completa independencia en el diario en que trabaja, a pesar de que eventualmente pueda estar en contra de determinadas campañas o posturas que el diario asume.
    "El ombudsman no puede mejorar un diario, pero puede ayudar a los editores a mantener un contacto más productivo con los lectores", dijo Joseph Laitin, ex ombudsman del Washington Post, en una entrevista realizada y publicada el martes 15 de octubre de 1991 por Folha de S. Paulo.
    La función del defensor del lector en el diario paulista es atender a los lectores del diario, sea por carta, telefónicamente o personalmente. Escucha sus quejas y sugestiones y las encamina a la redacción. También produce diariamente una crítica interna de la edición del día, en donde apunta los errores de todo tipo: ortográficos, de información y edición, siempre teniendo en cuenta el manual general de la redacción del diario.
    Al realizar su trabajo, el ombudsman indirectamente contribuye también a que el lector vaya conociendo cómo se hace el períodico y descubra las dificultades que se tienen a la hora de elaborar este producto.
    También publica una columna semanal, en la que explica los errores y aciertos y relata las quejas importantes de los lectores, además de criticar a los otros medios de comunicación. Es decir, su campo de acción no solo abarca el medio en el que trabaja, sino que a todos.
    El trabajo es casi el mismo en todos los diarios que poseen el cargo. Según Caio Tulio Costa, el 80 % de los diarios publican la columna semanal de sus ombudsmen y el 60 % de ellos hacen 'media criticism' , es decir, la crítica a los demás medios de comunicación. El País y el Diario 16, ambos de Madrid (España), no critican a otros medios de comunicación. En el diario estadounidense Arizona Daily Star, el ombudsman se ocupa también de las quejas sobre la circulación y la publicidad.
    También, generalmente, el defensor del lector es nombrado por la dirección del diario por un período inicial de un año, renovable por apenas otro año más, si ambas partes (dirección y redacción) estuviesen de acuerdo. Pero el ombudsman no puede ser despedido en ese período y goza todavía de estabilidad en la empresa por un año después de dejar el cargo. Todo esto para preservar su independencia. En algunos diarios los mandatos son mayores. Existen ombudsmen que ejercen la función en un mismo diario hace más de diez años.
    En el caso del diario El País, el trabajo está amparado por un estatuto que fija sus derechos y obligaciones y garantiza su independencia laboral. Marca las reglas del juego a las que debe atenerse.
    El estatuto fue elaborado por la dirección del diario y el comité de redacción. Consta de 13 artículos que garantizan su independencia, explican los requisitos que el candidato a ombudsman debe reunir para ocupar el puesto, sus funciones y características de su trabajo, que, en definitiva, es ser "el vigilante del cumplimiento de las normas del Libro de Estilo de El País, que, en general, son reglas muy amplias y, en algunos aspectos, muy detalladas. En función de esta 'Biblia' por la que se rige la Redacción y, por tanto, la vida del periódico, el defensor del lector analiza las quejas que los lectores plantean al períodico por las informaciones publicadas. También puede actuar de oficio. No necesita que los lectores manifiesten una queja para que, si ve en las páginas del diario que no ha sido respetado el Libro de Estilo, pueda intervenir también", dijo Jesús de la Serna, ex defensor del lector del diario madrileño, en una entrevista publicada por la revista española Periodistas (1991).
    Algo interesante que está consignado en este estatuto es que el defensor del lector no puede interferir en su acción el derecho al secreto profesional de los periodistas ni los otros derechos, individuales o colectivos, de los redactores del diario, reconocidos en el estatuto de la redacción.

    2.2.3 Desarrollo


    En 1980 fue creada en los Estados Unidos la ONO, Organization of News Ombudsmen (la organización de los ombudsmen de prensa), que actualmente tiene más de cincuenta miembros activos en diferentes países del mundo. La sede actual de este organismo está ubicada en Jacksonville, Florida, donde trabaja Mike Clark defensor de los lectores del diario Florida Times Union.
    La organización mantiene contacto con los defensores de los lectores de todas partes y organiza una conferencia anual, que se realiza en una ciudad en donde exista un ombudsman y en la que se discuten prácticas laborales.
    Los objetivos de la organización son establecer y definir líneas de acción de los asociados, fortalecer la función de la defensoría del lector en los medios de comunicación y promocionarla a través de conferencias, debates, distribución de publicaciones sobre el tema e intercambio de ideas con organizaciones relacionadas con la comunicación.
    Existe una lista de directrices que fue aprobada por la ONO en 1982 y que define la línea de acción de los asociados. La misma es la siguiente:

    Los objetivos de un ombudsman de prensa deben ser:


    i. Perfeccionar la equidad, exactitud y responsabilidad del diario.

    ii. Aumentar su credibilidad.

    iii. Empeñarse para mejorar su calidad.

    iv. Hacer consciente al periódico de las preocupaciones y problemas de las comunidades a las cuales sirve.

    Los deberes del ombudsman deben incluir:
    i. Funcionar como crítico interno.

    ii. Representar al lector que hace reclamos, sugerencias, cuestionamientos o quejas.

    iii. Investigar todas las quejas y recomendar una acción correctiva cuando sea el caso.

    iv. Alertar al director de redacción sobre todas las quejas.

    v. Hacer conferencias o escribir para el público sobre las líneas, las posiciones y las actividades del diario.

    vi. Defender el diario, públicamente o en particular, cuando sea el caso.



    Haciendo una comparación entre las directrices de la ONO y el Estatuto del Ombudsman del diario El País, se ve que las primeras tienen un enfoque más ético, general y deja en claro que es un cargo que fue creado para apoyar al periódico al que pertenece y no ser una molestia. Una instancia para llamar la atención dentro de la empresa y no constuirse en una traba. El del diario español es más funcional y puntual sobre el cargo dentro de la empresa, como es de suponer, pero aun así es un parámetro que sirve para definir esta función en los diarios en otros países.
    Actualmente existen en el mundo más de setenta diarios con ombudsman. Inglaterra es el país con mayor cantidad, debido a que el código de ética adoptado por los periódicos ingleses en 1990 exige que todos los diarios tengan un representante de los lectores en la redacción. La mayoría de los grandes diarios adoptaron la función, lo que elevó considerablemente el número de ombudsmen en el mundo. Solamente el Financial Times, que es considerado el más importante diario económico de Europa, vio que el director de redacción podría cubrir la función de representante de los lectores.
    En los Estados Unidos, en cambio, solo el 3 % de los 1.700 diarios que se publican en el país tiene ombudsmen. Aun así, en esa minoritaria proporción se encuentran periódicos influyentes como The Washington Post, Philadelphia Inquirer, Boston Globe y Chicago Tribune.
    Entre los componentes de ese 3 %, el diario de menor circulación es el The Arizona Daily Star, con una tirada de 90 mil ejemplares. The Washington Post tiene una circulación media de 900 mil ejemplares y The Boston Globe, 500 mil ejemplares. Están ubicados en los sétimo y decimoquinto lugares, en el ranking estadounidense, respectivamente.
    El investigador Carlos Soria (catedrático de periodismo de la Universidad de Navarra, España), en un artículo publicado por la revista española Nuestro Tiempo, hace referencia a James S. Ettema y Theodore L. Glasser, quienes mencionan las causas de las dificultades para los defensores del lector en Estados Unidos: "La primera dificultad procede de los pequeños diarios: no pueden permitirse el lujo de aumentar sus gastos con la ampliación de la nómina. Los directores de los grandes diarios que pueden no tener ese motivo justifican su rechazo al ombudsman por dos razones: a) la presencia en la redacción de una persona que supervise y fiscalice el trabajo de los redactores puede crear graves problemas morales, y b) los directores y redactores que no tratan directamente con el público porque el ombudsman está llamado a hacerlo evaden una de sus responsabilidades importantes" (Soria: 1989). Para A.M. Rosenthal (editor principal de The New York Times), por ejemplo, el ombudsman "es poco más que un truco de relaciones públicas para sacar al director las castañas del fuego" (Soria:1989).
    "El periodista Ben H. Bagdikian cree que la poca cantidad de defensores de lectores se debe a la visión estrecha de los editores", según señala Kate Mc Kenna en un artículo publicado por la revista American Journalism Review en marzo de 1993. Bagdikian comprende que la mayoría de los pequeños periódicos no pueden afrontar tener un ombudsman, pero no acepta que los grandes periódicos no lo tengan. "El público está cada vez más frustrado con la cobertura de los diarios, y es una situación que podría ser mejorada, pero la mayoría de los ejecutivos tienen paranoia de la crítica porque piensan que la controversia hará al diario menos atractivo para los lectores" (Mc Kenna: 1993).
    Según datos de 1987, el perfil de los ombudsmen estadounidenses es el siguiente: Su labor en la función tiene una duración media de algo menos de cuatro años, una experiencia de veinte años como redactores y de diez como informadores. La edad media de los ombudsmen (55,4) es más alta que la de los editores (49,2) y los redactores (37,4). La mayoría trabaja en periódicos grandes: pocos son los que realizan su labor en diarios con una tirada inferior a los cien mil ejemplares. Casi todos los ombudsmen escriben una columna semanal en su periódico y todos están bien pagados (casi todos ganan más de cincuenta mil dólares al año).
    Teniendo en cuenta la lista de asociados a la ONO, podemos consignar que en Canadá, por lo menos hay ocho empresas periodísticas que poseen ombudsman; en Italia, una (La Repubblica); en España, dos (El País y Diario 16); en Suecia, una (Svenska Dagbladet); en Israel, una (Maariv); en el Japón, una (Yomiuri Shimbun), y en Rusia, una (Izvestiya).
    En el Brasil hay tres: Folha de S. Paulo, Jornal Da Tarde y en el diario O Povo, que se publica en el estado de Ceará. Y en Colombia tenemos conocimientos de dos: El Tiempo de Bogotá y Vanguardia Liberal de la ciudad de Bucaramanga.

    2.2.4 Situación actual


    Actualmente el ombudsman sigue lidiando con dos grandes problemas: 1) su impopularidad en el ambiente profesional y 2) algo que afecta a todos los periódicos del mundo: la cada vez menor cantidad de lectores de diarios.
    "En realidad dice Kate Mc Kenna, los investigadores piensan que los ombudsmen pueden ser una de las herramientas más eficientes en lo que se refiere a relaciones públicas que los diarios puedan tener. Pero lo cierto es que no es nada popular dentro de la redacción. Depende del individuo, pero no son gente popular, sobre todo porque los periodistas en general tienen la piel muy fina" (Mc Kenna: 1993).
    Con respecto al alejamiento de las personas de la lectura de los periódicos, el ex ombudsman del diario español El País, José Miguel Larraya, menciona: "Los periódicos tienen problemas porque son aburridos y publican noticias irrelevantes para muchos ciudadanos. Ni siquiera la industria del escándalo verdadero o falso, genuino o fabricado asegura clientes en los puestos de venta o en el servicio de suscripciones. Este diagnóstico empieza a ser un tema común en las reuniones de periodistas" (San Andrés: 1992).
    También una de las preocupaciones de los ombudsmen es que la función se convierta en una instancia de relaciones públicas, antes que de crítica. "Los ombudsmen estiman que lo más importante de su trabajo es 'realizar críticas realmente duras de la labor de los redactores', como también el 'intentar cambiar la forma de actuar de directores y redactores'. Lo que no se le oculta a nadie es que así como la tarea más ingrata que puede confiarse a un periodista es que entreviste a otro periodista ninguno de los dos suele fiarse del otro, así también, respecto a la figura de los ombudsmen, el problema más serio, en el fondo, es que 'los periodistas son muy sensibles a la crítica interna, y muy especialmente a la crítica en letras de molde'", según menciona Carlos Soria (1989).
    Caio Tulio Costa (1991) dice que el "representante puede acabar transformándose en un mero paragolpes entre el público y los periodistas. No en balde una cuidadosa lectura de ochocientas columnas de ombudsmen americanos (investigación hecha en 1984 y publicada por Columbia Journalism Review) mostró que, en su mayoría, los intransigentes defensores del lector estaban más preocupados en disculpar las fallas del diario o de los periodistas, explicar al lector sus dificultades, las difíciles condiciones de trabajo, que el producir crítica incisiva" .
    Finalmente, Kate Mc Kenna menciona en su artículo: "Para los ombudsmen y para la mayoría de sus empleadores, no es fácil ponerle un precio a la función. La ONO les pide que luchen por la justicia, exactitud y la responsabilidad, que refuercen la credibilidad de sus diarios y que informen a sus editores acerca de las cosas que se hablan en la ciudad, pero muchos admiten que en sus trabajos lo que hacen es ayudar a sus lectores en preocupaciones poco importantes" (Mc Kenna: 1993); y agrega las declaraciones del ex ombudsman del Washington Post, Richard Harwood: '"La mayoría de lo que los ombudsmen escriben es pura bosta. Los comics, los horóscopos ('te olvidaste de Aries') es más o menos el 90 % de las quejas'. No por quitarle importancia a estas cosas, Harwood deja de verlas como esenciales. Cuántas veces se deja fuera el horóscopo o se escribe mal el nombre de alguien. 'Si su diario está lleno de errores, eso resta credibilidad. Dan Quayle escribió mal la palabra potato y la gente enloqueció y, sin embargo, nosotros lo hacemos cien veces por día', dice Harwood" (Mc Kenna: 1993).
    2.2.5 El defensor del lector en el Paraguay
    A partir de noviembre de 1993 el matutino Hoy de Asunción instauró la función del ombudsman. El encargado principal de la sección internacionales, José Luis Simón, ocupa el cargo. Simón había ejercido la función de crítico interno en el matutino ABC Color en el año 1990, antes de ingresar a Hoy.
    La noticia del ombudsman fue dada a conocer a los lectores el domingo 14 de noviembre a través de un aviso institucional en el que aparece una foto de Simón, además de un texto informativo sobre sus funciones y como comunicarse con el mismo y por medio del editorial, en el que se explican los motivos por los cuales se decidió crear el cargo en el diario, además de una muy resumida historia del defensor del lector y su labor específica.
    "La función del 'Ombudsman' (sic) será fundamental para la credibilidad del diario (...).
    "Ha llegado, por ejemplo, la hora de hacer retroceder el antiético procedimiento que utilizan algunos medios de prensa cuando publican denuncias arbitrarias y colocan a los afectados en la situación de tener que demostrar su honorabilidad, avasallando principios jurídicos universales como el de la presunción de inocencia hasta que exista sentencia judicial, y el que obliga al acusador a aportar las pruebas probatorias de las supuestas irregularidades y delitos (...).
    "Desde hace mucho tiempo la ciudadanía está reclamando el 'saneamiento moral de la nación' y cada vez se escuchan más voces, aquí y en el mundo entero, que hablan de recuperar los valores éticos en todos los niveles de la realidad, desde la alta política hasta la vida cotidiana. A apoyar eso apunta la decisión de nuestro diario de dotarse de un 'Ombudsman' , que representa para la sociedad toda una garantía adicional contra la impunidad, específicamente contra la impunidad que hasta ahora ha beneficiado a quienes hacen del mal manejo de la información no un error humano sino un negocio indigno".
    La función fue creada a iniciativa de Simón, quien encontró eco a sus propuestas en el director del diario, Hugo Oscar Aranda, quien vio en el ombudsman una manera de aumentar la credibilidad del períodico. Hay que tener en cuenta que es el diario de menor índice de confianza entre los que se publican en Asunción (ver cuadro dos del capítulo tres, parte 3.3.2).
    El nuevo ombudsman empezó a publicar sus artículos a partir del domingo siguiente en una página entera y continúa ocupando la misma cantidad de espacio todas las semanas, siempre los domingos.
    Simón atiende a los lectores de lunes a sábado, de 7:00 a 10:00. Diariamente se reúne con el director e informa los puntos flojos de la edición. El director comunica el informe de Simón a los demás integrantes de la redacción a través de la cadena de mandos en el diario (en sentido decreciente: jefe de redacciónjefes de seccionesperiodistas), según lo que él considera qué es adecuado y qué no, según dijo el ombudsman a los autores de este trabajo. Los domingos publica una página en el que se refiere a errores del diario y en donde se hace eco de las quejas de los lectores. Hasta ahora ha publicado pocos artículos surgidos de la inquietud del público y más trabajos realizados por iniciativa propia.
    En este subcapítulo existen dos entrevistas hechas a José Luis Simón: una realizada cinco días antes de que sea nombrado ombudsman y otra cinco meses después.

    Simón, desde que asumió el cargo no solo se ha dedicado a la función de defensor del lector, sino también ha publicado columnas de opinión (cuatro columnas y dos entregas de una sección sobre análisis de la situación política titulado "El Observador Comprometido") e hizo una cobertura en el exterior. Viajó al Ecuador y Perú del 27 de enero al 1 de febrero de 1994, integrando la comisión que acompañó al presidente Juan Carlos Wasmosy, en carácter de invitado, como analista político, y no como representante periodístico del diario Hoy.


    Ambas actividades no tienen relación con la función específica de un ombudsman. En otros países, donde la función está consolidada y reglamentada, el defensor del lector no debe publicar columnas de opinión como cualquier columnista. Su función específica es atender los reclamos del público y protegerlo de los errores y las manipulaciones publicadas. Debe dedicarse, completamente, al lector y mantenerse distanciado de la redacción para evitar involucrarse con el trabajo de sus compañeros de redacción.
    Pero en el diario Hoy no existe un reglamento que especifique las funciones del ombudsman. Según Simón, el reglamento se irá haciendo en base a las experiencias de otros países. Se han solicitado los reglamentos a otros ombudsmen, además el diario ya se ha afiliado a la Organization of News Ombudsmen (ONO). "Mi contrato con este diario, en principio, es por un año. La idea es que cuando deje el cargo, quede algo estructurado aquí para que el que venga no tenga que empezar de cero".
    "Esto surgió de una necesidad muy imperiosa y no tomamos la precaución de crear ese reglamento", dijo Simón en la segunda entrevista con los autores de este trabajo.
    Por otro lado, haciendo una lectura de los artículos que ha publicado Simón en la "Página del Ombudsman", desde noviembre de 1993 a abril de 1994, se ha comprobado que nunca ha mencionado las "pautas de ética periodística y estilo" del diario en el que trabaja, y que fueron fechadas el 14 de junio de 1992. A pesar de lo básico que es este listado de lo que "hay que hacer y lo que no hay que hacer para ofrecer un producto honesto al público" (el entrecomillado es nuestro), le podría haber sido útil como instrumento de prueba ante sus compañeros de redacción. En vez de citar, como una vez lo hizo, al Libro de Estilo del diario El País de Madrid, España (libro que no se encuentra en las librerías de Asunción y que muchos periodistas paraguayos no conocen), podría haber nombrado este texto, el cual los redactores de Hoy tienen la obligación de conocerlo, teniendo en cuenta que el director Hugo Oscar Aranda entregó a los autores de este trabajo como los "principios explícitos del diario", a pesar de que no tengan nada que ver con principios de una institución sino con lo que su nombre lo dice: nociones de ética periodística.
    La falta de un reglamento, en el momento de empezar la función del ombudsman, no es el único déficit en el inicio de las gestiones de Simón. Además de eso, la redacción no fue adecuadamente informada sobre el nuevo trabajo que comenzaría a desempeñar quien fuera encargado de la sección Internacionales hasta mediados de noviembre de 1993. "Pensé que ese lunes siguiente a la publicación de la primera página del ombudsman, al llegar al diario, mis compañeros se iban a acercar a mí e ibamos a discutir sobre el tema, pero no hubo nada. Cometimos un error (Simón y Aranda) en el lanzamiento: el ombudsman no fue presentado a la redacción, antes de que apareciera la primera entrega. Solamente se publicaron un editorial y la página de propaganda", dijo Simón en la entrevista con los autores de este trabajo.
    El martes 29 de marzo de 1994 se realizó la primera reunión entre los periodistas y el ombudsman en el diario Hoy. En la redacción se hizo un debate en el que se trató el trabajo de Simón, que contó con la participación, como moderador, de Hugo Oscar Aranda. Los periodistas no estaban conformes con el trabajo de Simón; inclusive algunos llegaron a sugerir "un ombudsman que defienda a los periodistas del ombudsman". La oposición de los periodistas al trabajo del defensor del lector es algo común en otras redacciones que cuentan con uno. Pero, más que nada, este debate fue una prueba de que los periodistas del diario Hoy no saben cuáles son exactamente las funciones del defensor del lector. "El periodista exige garantías, las mismas que él no da a las personas afectadas con las malas noticias que da. No necesita quien lo defienda si hace bien su trabajo, si no, ¿para qué lo vas a defender?. Más bien, lo más saludable es hacer la crítica de ese trabajo defectuoso para que ese periodista pueda crecer profesionalmente", dice Simón.
    La instauración de un defensor del lector en el diario Hoy no fue discutida con el jefe de redacción y los jefes de área tampoco. "La decisión de tener un ombudsman en el diario Hoy tal vez no fue un paso institucional en el sentido de que la redacción nunca lo consideró necesario. Fui mucho más adelante que la redacción, porque si hubiese dependido de los periodistas, nunca se hubiese votado por un ombudsman. La dirección fue la que creyó en la necesidad de tener la función como un mecanismo autorregulador".
    "En la reunión con la redacción dije que me llamaba la atención a pesar de que realmente no era así porque estamos en Paraguay que la redacción haya tardado cinco meses para reaccionar al tema del ombudsman. Creo que la misión del ombudsman aún no ha sido entendida en nuestro país. En todo el periodismo nacional, y eso sí me llamó notablemente la atención, no apareció un solo artículo sobre el tema, ningún espacio periodístico en algún medio de nuestro país para analizar el tema del ombudsman. Pienso que eso es significativo. De alguna manera, creo que somos reacios con los cambios y, realmente, que esto tiene que ver con la autosuficiencia de la prensa. Los periodistas creemos que no tenemos que ser autocríticos, que no tenemos que tener contrapesos. El periodista, de alguna manera, se cree un nuevo poder fáctico, en algunos casos", afirma el defensor del lector del diario paraguayo.
    José Luis Simón tenía las intenciones de ser ombudsman desde hace varios años. Antes de que sea nombrado defensor del lector del diario Hoy era crítico interno de ABC Color, en el año 1990. Según señala Simón en una entrevista previa a su labor de ombudsman, el director de ABC Color, Aldo Zuccolillo, le pidió que haga ese trabajo crítico para controlar la calidad del diario en comparación a los demás medios, y buscar los errores e intentar corregirlos: "Había constatado que en ABC, como en todos los diarios, los periodistas de la redacción no tenían tiempo de pensar en su trabajo, presionados por el compromiso de llenar páginas diariamente. Entonces, alguien tenía que hacer el trabajo de verificar lo publicado", afirmó.
    Empezó haciendo el trabajo en su casa, en forma incógnita. Luego Zuccolillo le pidió que hiciera el trabajo en la redacción. "A mi me pareció mejor dar la cara, y me incorporé a la redacción. Mucha gente se sentía atacada, pero el problema no eran ellos, sino que el error, y eso era lo que yo trataba de transmitir. Creo que mucha gente terminó odiándome, sintiéndose ofendida y recibiendo la crítica como algo personal, y yo, sencillamente, ni sabía quién había escrito tal cosa".
    Simón cuenta en esa entrevista previa que su trabajo consistía en ver la calidad periodística del material, la pertinencia periodística, si se trataba de un tema de interés nacional o no, el nivel de cobertura e información, si era un material interesante para editorializarlo, además de proponer y sugerir seguimientos; es decir, que exista una coherencia informativa (una de las cosas comunes era que aparecían temas y después no continuaban). También insistir en que se publiquen las dos versiones de un caso o una denuncia.
    No sabía si se habían puesto todas las condiciones necesarias para que se asegurase que la noticia se publicara sin error alguno. "Me preguntaba si el diario había puesto las condiciones para que el periodista cumpliera correctamente sus funciones. Yo hacía estas aclaraciones porque no manejaba las variables salario, horas de trabajo, de desarrollo personal y profesional dentro de la empresa".
    "Fue un intento de ombudsman para la redacción, que al final yo determiné cortar cuando le propuse a Zuccolillo que el diario tenga un ombudsman y él me dijo que todavía no era necesario eso en Paraguay, porque el diario y el país no estaban preparados para eso".
    Esta entrevista en la que Simón menciona su actuación como crítico interno de ABC Color fue realizada por los autores de este trabajo unos días antes de que Simón fuese presentado como ombudsman del diario Hoy, exactamente el martes 9 de noviembre. Los autores de este trabajo no sabían de su futura función. El encuentro fue marcado exclusivamente para tratar su función como crítico interno de ABC Color.
    En la entrevista, Simón había afirmado que una de las causas del subdesarrollo del periodismo paraguayo es que no existe ningún defensor del lector: "No existe ningún medio de comunicación que tenga un ombudsman y yo creo que es así por nuestra cultura autoritaria que no admite la crítica. En este país la prensa no critica a la prensa excepto cuando los propietarios de los medios entran en peleas intestinas, por problemas personales. Un diario es una empresa muy particular, que es mucho más que un simple producto, porque la materia prima son la información y la conciencia, y eso implica que debe haber un control de calidad y de responsabilidad mucho más que la de cualquier otro producto".
    En agosto de 1991 el diario Hoy dejó de ser propiedad de los Domínguez Dibb y fue vendido al grupo empresarial de Conempa CIE. Ya cuando el periódico estaba bajo esta nueva administración, se presentó José Luis Simón al diario Hoy. "Cuando llegué lo primero que hice fue proponerle al director Vicente Sarubbi Saldívar la instauración de un ombudsman en el diario, ya que estaba preocupado por la ética periodística. Él me dijo que le parecía una idea interesante y que había que seguir madurándola. Después dejó de ser director (en mayo de 1993) y vino el actual, Hugo Oscar Aranda. Hablamos en varias oportunidades de este tema, y llegó un momento en que el diario cometió varios errores, en sucesivas ocasiones. Eran errores periodísticos: excesos de mala información, liviandad en el manejo de la información, y eso le preocupó al director. Hablamos de eso en varias ocasiones y pensamos en introducir mecanismos de autorregulación, y allí apareció nuevamente el tema del ombudsman. Alguna gente pensó que esto no iba a servir de nada porque decía que se iba a publicar un comentario todas las semanas y aun los errores seguirían cometiéndose. Pero creo que la gente que más crítica al ombudsman es gente que lo lee y que algo habrá aprovechado de eso", dijo Simón en la segunda entrevista.
    "Entonces, vas a tener como resultado no una masa crítica inmediata remarcó, pero que sirve para legitimar la crítica y la autocrítica, y para crear una institución que antes no existía en nuestro país. Este diario no va a dejar de tener un ombudsman. Puedo abandonar el puesto, pero el diario seguirá teniendo".

    Luego de cinco meses, Simón cree que la misión del ombudsman aún no ha sido entendida en nuestro país. "Ya llevo cinco meses en esto y habré tenido en este período entre treinta y cuarenta llamadas". El periodista menciona que hasta con la pronunciación de la palabra ha habido dificultades.


    "Pero en estos cinco meses nunca he recibido la menor insinuación para enfatizar en algo, de parte de la dirección. Muchas veces, la dirección no ha compartido mis puntos de vista, en referencia al manejo de la redacción, que no hay periodistas especializados, el enfoque en ciertos temas, etcétera".
    Pero a pesar de la poca respuesta o lo poco que ha repercutido el ombudsman, Simón cree que es algo importante para el fortalecimiento de la prensa paraguaya: "La prensa no se investiga a sí misma; eso es inmoral y antiético, y eso no ocurre solo entre los directores, sino en el ámbito de los propios periodistas, quienes saben que tienen colegas incompetentes y no objetan para nada que ese colega esté cubriendo una cuestión importante".
    Simón enfatiza que "este es un país que no tiene el gran diario que merece. El mejor de todos tiene muchos defectos. Vendría a ser como el rey tuerto en el país de los ciegos, y eso afecta también el proceso político que vivimos. Nadie critica el valor de la prensa libre, sino lo que se exige es que esa prensa libre se maneje responsablemente".
    "Nada queda sin ser investigado. Eso es algo muy importante. Lo que tenemos que hacer es controlar la calidad de la información. El público tiene derecho a estar bien informado. La garantía constitucional de la libertad de información es de ser informado de una manera seria, responsable y contrastable".
    En la "Página del Ombudsman" de los domingos, Simón ha analizado la situación de la prensa escrita reclamando la falta de ética periodística. Ha hecho hincapié en la carencia de seriedad y responsabilidad y ha manifestado que su trabajo es por el bien de la prensa y que no hay que temer a la autocrítica, ya que la prensa es la que siempre critica a todo. Ha afirmado que la mala calidad de la prensa paraguaya se debe a las deficiencias educacionales del país (abril 3).
    También, en lo que se refiere a la ética, ha publicado el Dodecálogo de Camilo José Cela, además comentó libros de ética periodística (enero 16), y se refirió a otros ombudsmen; reprodujo en parte la entrevista al ombudsman del Washington Post publicada por la revista Somos de Argentina y mencionó las inquietudes de otros ombudsmen acerca del fenómeno del denuncismo (denunciar por denunciar, de manera superficial y con la sola intención de llamar la atención del público) y la ética profesional (enero 9).
    Ha criticado, en varias ocasiones, incoherencias en posturas editoriales y campañas periodísticas, la falta de constatación de las fuentes y los errores de sintaxis y de ortografía, a los que considera una falta de respeto a los lectores y a los periodistas mismos (enero 23).
    También reclamó el trato que ha dado la prensa a las personas que son arrestadas como sospechosas de un crimen o un robo. Ha dicho que la prensa crucifica a estas personas antes de que la justicia dé su veredicto de si son culpables o no. En una ocasión aplaudió un artículo del semanario La Opinión que recordaba la injusticia cometida contra una persona que fue acusada de asesinar y violar a su propia hija y que finalmente fue declarada inocente (enero 9).
    Entre los demás medios, el más criticado han sido Noticias El Diario y la Red Privada de Comunicaciones. Ha publicado artículos enteros dedicados a este matutino y la red a la que pertenece, dirigida por Néstor López Moreira. En una primera ocasión criticó el ataque que hizo la RPC contra Humberto Rubín, director de radio Ñandutí. El ataque contra Rubín de la RPC se debía a que esta corporación defendía la Ley de Radiodifusión de Carlos Romero Pereira, mientras que Rubín estaba en su contra. Noticias El Diario llegó hasta a cuestionar si Rubín era stronista o no (diciembre 12). Simón hizo una enérgica defensa del hombre de radio.
    Luego criticó el destaque que dio Noticias a las declaraciones hechas por una vidente argentina que dijo que Juan Carlos Wasmosy caerá de la presidencia (enero 2).
    También criticó la campaña de Noticias de tratar de inculpar a Conrado Pappalardo Saldívar en el crimen del chileno Orlando Lettelier. Simón dice que esta campaña fue esgrimida con el único fin de hundir a Pappalardo y sin ninguna ética y objetividad. Ese mismo día critica la línea opositora fundamentalista de la RPC contra el gobierno Wasmosy (enero 30).
    También el 27 de febrero objetó el tratamiento que dio Noticias a la información donde mencionaba que el barco Tendotá que pertenece al consorcio ConempaCIE fue enviado al astillero de la Armada para reparaciones. Pero el tema de la semana era la marcha de los campesinos, al que le dio menos destaque en la página.
    Ha criticado el mal uso de las páginas internacionales (dic. 19), pero en ningún momento ha reclamado la falta de inclusión en tapa de un tema tan importante como ha sido el levantamiento de los indígenas en Chiapas (México) contra el gobierno, a pesar de la importancia del acontecimiento en nuestro continente, ni tampoco reclamó el gran destaque que se dio al caso de Lorena Bobbitt en el diario Hoy. Diaramente era un tema publicado en tapa.
    Tampoco mencionó la tapa sobre los campesinos armados publicada el 7 de febrero. En la misma decía que los campesinos estaban en guerra y aparecía la foto de dos campesinos armados. Pero recién en las páginas sobre el tema se mencionaba que los campesinos estaban en "guerra contra la miseria y el hambre" (el entrecomillado es nuestro).
    Hasta aquí hemos mencionado algunos de los artículos de José Luis Simón sobre el tema del ombudsman. Se han analizado los artículos publicados entre la primera quincena de noviembre de 1993 y el 10 de abril de 1994, tiempo en el que se ha realizado este trabajo en toda su extensión.
    El trabajo que ha realizado Simón ha estado bien para un ombudsman de medio tiempo ya que el mismo no se dedica por entero a la crítica de los diarios y a atender a los lectores por tiempo completo pues desempeña también otras actividades extraperiodísticas y que, además, recién comienza en la profesión.
    3. Un Defensor del Lector en la prensa paraguaya
    3.1 Condiciones legales vigentes
    Los diferentes aspectos legales que rodean a la prensa en general ser han analizado buscando la exigencia o no de algún tecnicismo legal que no permitiera la existencia de un ombudsman en la prensa escrita, sin dejar de tener en cuenta que actualmente el diario Hoy ya cuenta con uno.
    3.1.1 Constitución Nacional
    A continuación se transcriben algunos párrafos de la actual Constitución Nacional y se harán algunas críticas referentes a su posible interpretación o mencionar su real alcance.
      1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   32

    Similar:

    Biblioteca virtual iconLa Biblioteca Virtual del Banco de la República en “La Cervantes” La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, la más extensa en lengua castellana, inauguró un portal dedicado a la Biblioteca Virtual del Banco de la República de Colombia
    ...
    Biblioteca virtual iconDesarrollo de la biblioteca virtual de recursos
    Investigaciones Económicas y Director de la Biblioteca Virtual de Recursos para la Investigación Económica del Banco Central del...
    Biblioteca virtual iconCreacion de biblioteca virtual de matematica para educacion media y superior
    Creacion de biblioteca virtual de matematica para educacion media y superior”. Libros de texto y recursos didacticos
    Biblioteca virtual iconBibliotecas digitales del mundo
    Biblioteca Digital de la Biblioteca Nacional de España Encontrarás carteles de la República y de la Guerra Civil, Iconografía Hispana,...
    Biblioteca virtual iconBiblioteca Virtual del Sector Público
    La Biblioteca se compone de una considerable selección de documentos, libros y trabajos técnicos relativos al vasto mundo del Sector...
    Biblioteca virtual iconLa equidad en el acceso a la información: el caso de la Biblioteca Virtual en Salud

    Biblioteca virtual iconBiblioteca virtual de ciencias sociales de america latina y el caribe, de la red de centros miembros de clacso

    Biblioteca virtual iconArchivos, bibliotecas y museos consultados
    Biblioteca virtual de ciencias sociales de america latina y el caribe, de la red de centros miembros de clacso
    Biblioteca virtual iconBúsqueda de libros, revistas y artículos en la Biblioteca. Ana Mª Muñoz
    Mira el vídeo sobre la Biblioteca General Universitaria de Granada, titulado Nos vemos en la Biblioteca
    Biblioteca virtual iconCurso virtual
    Provincia de Córdoba y con otros organismos oficiales, dando continuidad al Proyecto Pedagógico “Patrimonio Cultural: la Biblioteca...